Ron Lalá, el próximo viernes en Esquivias

ronlala-esquiviasComo muchos sabéis en este blog somos bastante ronlalistas, así que aprovechando que el próximo viernes los tendremos bastante cerca nos acercaremos a verlos actuar otra vez en Esquivias, en una más de las representaciones que están llevando a cabo dentro de su exitosa gira a lo largo y ancho de España (y parte del extranjero).

En el blog ya hemos hablado varias veces de ellos, tanto Paula como yo mismo, y de hecho también lo hicimos  cuando toda la familia acudimos al estreno de esta obra en el teatro Pavón allá por el mes de diciembre de 2013.

En un lugar del Quijote es una obra con la que disfrutan tanto mayores como pequeños, acercándonos de una manera amena y divertida al más famoso caballero andante. Hasta Adriana, la más pequeña de la familia, se sabe de memoria la canción de la bacía

Así que ya sabéis, el próximo viernes día 8 de mayo, a las 22,00 horas, en el Patio de la Casa de la Cultura de Esquivias, aledaño a la casa de Cervantes, donde algunos dicen que pudo escribir parte de su obra más conocida, Ron Lalá volverá a hacernos disfrutar con su Quijote. Las entradas tienen un precio de 6 euros y la recaudación irá destinada a la Asociación Española Contra el Cáncer. Información y reservas en el teléfono 925546632 de martes a viernes de 10,00 a 13,00 y de las 16,00 a 18,00 horas.

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Ron Lalá, el próximo viernes en Esquivias

Un Quijote con el que hubiera disfrutado Cervantes

El Quijote es uno de mis libros preferidos. Recuerdo que lo leí por vez primera cuando debía tener 12 o 13 años en esas horas de la siesta en un verano. Leía por aquel entonces todo lo que caía en mis manos y sentí curiosidad por ese libro grande, con las tapas rojas que se llenaba de polvo en el mueble del salón y que estaba allí desde siempre.

Al abrirlo me sorprendieron las ilustraciones pero más aún la historia que allí encontré. Supongo que iba un poco predispuesto pensando que ese tocho debía ser lo más aburrido que había parido madre, pero superando la lógica dificultad de enfrentarme a un “lenguaje extraño”, lo cierto es que terminó cautivándome. Ese verano me leí la primera parte de El Quijote.

Algún año más tarde en el instituto nos dijeron que había que leerse la primera parte, yo la tenía relativamente reciente y me la leí tal y como nos habían pedido pero seguí también con la segunda parte por mi cuenta. Fue mi primera lectura completa del Quijote.

Otro verano, ya varios años después, llegó la segunda lectura. Distinta, supongo que disfrutándola más y entendiendo mejor muchas otras cosas. La última lectura es bastante cercana en el tiempo y coincidió con la conmemoración del IV Centenario de la primera edición del Quijote, allá por el año 2004, aunque ahora que lo pienso debería ir siendo hora de volver a hacer una nueva lectura en la que, como siempre, volveré a descubrir cosas nuevas.

Esta tarde toda la familia, peques incluidas, hemos estado en el Teatro Pavón. Ron Lalá representaba En un lugar del Quijote. ¿Y ha merecido la pena? ¡Vaya, si lo merece!

La adaptación que han hecho los chicos de Ron Lalá es cercana, actual y por supuesto cargada de música en directo y un humor inteligente que en ellos no puede faltar. Abundan los guiños a la actualidad, con esos libros que hay que quemar o con ese discurso “político” de Sancho como gobernador de Barataria. Escenas en verso, pareados o redondillas que sin embargo no chirrían en estos tiempos de Whatsapp, Ipad y demás.

Después del grandísimo éxito cosechado el año pasado con su Folía supongo que tanto para ellos como para el público las expectativas eran altas. Es difícil superar lo que seguramente ha sido o había sido su mejor trabajo hasta ahora pero… sí, yo creo que sí.

En un lugar del Quijote es una obra distinta, no son para nada obras comparables pese a ciertas similitudes. Es este un proyecto ambicioso, pues como bien explica el director, Yayo Cáceres:

Enfrentarse a un montaje de El Quijote será siempre hacer pie sólo En un lugar del Quijote y, a partir de ahí, pelear contra los molinos de viento. Enfrentarse a, quizás, la mejor novela de la Literatura Universal y además hacer de ella un montaje teatral es, de por sí, una batalla perdida. Usted podría pensar entonces: ¿y para qué lo van a hacer?, y nosotros responderemos: porque hacer teatro es eso, batallar de manera constante contra molinos, aceptar como norma que siempre es perfectible el artefacto y como un Sísifo levantar la piedra otra vez sabiendo que invariablemente se caerá para ponernos frente a frente con la dificultad de hacer del teatro algo vivo.

Y sin embargo creo que Ron Lalá sale más que airoso del envite. Para todos los que disfrutamos con su Folía creo que este Quijote es un paso adelante de la compañía. La obra no tiene ese ritmo vertiginoso de la Folía, es más pausada, con más silencios, pero también más poética, enormemente plástica y creo que en todos los actores, Juan Cañas, Dani RovalherÁlvaro Tato, Miguel Magdalena e Iñigo Echevarría,  se ve, como decía antes, un crecimiento que demuestra que en este último año están un peldaño más arriba.

¿Y las niñas, qué? Adriana (4 años y medio) es demasiado pequeña, pero aún así no se le escaparon detalles, como las ovejas que confundía Don Quijote con los ejércitos que venían hacia él, Celia (7 años) reconocía que había cosas que no había entendido pero salía encantada (es una ronlalera que se conoce a los actores y se sabe las canciones) y señalaba las similitudes que había visto con la Folía, por cierto que según ella Dani Rovalher bordaba el Gang Bang Style subido a su asno, mientras que Paula (10 años) mientras volvíamos en el tren nos iba sorprendiendo con todo lo que ella había captado en la obra, con sus críticas, que por supuesto también las había, nos hablaba de los espacios en el teatro, del vestuario…, pero supongo que lo mejor será dejarla que cuente por aquí sus impresiones ella misma en los próximos días.
Dicen los ronlaleros que querían intentar que la gente saliera del teatro con la sensación de que se habían leído el Quijote, o lo que sería mejor aún con ganas de leerlo o releerlo. Pues bien, ha sido llegar a casa y Paula se ha cogido “Mi primer Quijote”. ¿Es buena señal, no?

Había leído hace unos días algunas críticas en el sentido de que no se podía esperar demasiado de una obra “para todos los públicos”. Pues nada más lejos de la realidad, no es una obra fácil, pero Ron Lalá consigue que llegue y eso es mucho. Puedo decir que al acabar la obra me acerqué al director, Yayo, y le felicité no sólo por la obra, sino también porque Ron Lalá había conseguido que el patio de butacas estuviera completo y puedo asegurar que uno, que aún no llega a los cuarenta, estaba bastante por encima de la media de edad de los asistentes y eso, evidentemente, es una muy buena noticia para el mundo del teatro.

Nadie lo sabrá nunca, pero estoy convencido de que El Quijote que ha parido Ron Lalá hubiera hecho disfrutar al propio Cervantes. Gema me decía que “una obra así sólo podía salir de las manos y la cabeza de alguien que quiere mucho al Quijote”, y ese era Álvaro Tato, seguramente no le falta razón.

Un Quijote con el que hubiera disfrutado Cervantes

Siglo de Oro, siglo de ahora (folia), de Ron Lalá

La primera vez que vi actuar a Ron Lalá fue a mediados de abril cuando hice una escapada al Teatro Alfil con Gema Paula y les estuvimos viendo con su Time al tiempo. Nos gustó, y mucho además, así que en cuanto nos enteramos que andaban preparando una obra nueva decidimos que no nos la íbamos a perder.

Este pasado domingo, aprovechando una oferta de última hora, con la que se obtenían las entradas a casi mitad de precio, Gema, Paula y el que escribe nos fuimos, acompañados por Charo, Mercedes y Juan, a los Teatros del Canal.
Además ese día existía la posibilidad de tener un encuentro antes de la representación con los actores y el director de la compañía Yayo Cáceres. Un buen rato el que pasamos un pequeño grupo de espectadores, entre los que no faltaban unos cuantos chavales -uno comentó que iban porque en el instituto su profesora de literatura les había recomendado la obra-, además de Paula, en el que los componentes de Ron Lalá nos hablaron de la compañía, de sus orígenes, de cómo se les había ocurrido lanzarse a un proyecto tan ambicioso… Si geniales son actuando, no desmerecen ni lo más mínimo cuando bajan del escenario y los tienes cara a cara.

Es verdad que teníamos algunas dudas sobre si la obra le iba venir un poco grande a Paula, diálogos en verso, la ambientación en el siglo de Oro…, incluso llegué a preguntar a David Ruiz (felicidades por el diseño y maquetación del libro) qué pensaba él, que conocía la obra, sobre la asistencia de una niña de ocho años, pero puedo asegurar que Paula disfrutó con la obra (de hecho ya os lo ha contado ella por aquí), evidentemente se le escapaban muchos matices, algunos guiños, personajes de los que ni siquiera había oído hablar…, pero le encantó la puesta en escena, la música en directo, las canciones, la interactuación de la compañía con el público, etc.

Bueno, ¿y de la obra, qué? Pues muy, muy bien. Si ya nos gustó Time al tiempo, Ron Lalá en Siglo de Oro, siglo de ahora creo que se supera. Con su inconfundible estilo que auna humor, música… y con unos textos muy cuidados, con un humor inteligente, ácido en algún caso, irónico casi siempre o crítico y cítrico como dicen ellos…, pero sin caer nunca en lo soez o en lo vulgar, algo que en estos tiempos que corren se agradece. Críticas a la monarquía del siglo aureo y del de ahora, al dinero público para salvar a la banca y los banqueros –nihil obstat-, al fútbol, a los políticos (muy bueno ese entremés del discurso con el Conde Duque de Olivares y el consejero del secretario primero de la segunda asesora de la vicedirectora del intendente suplente del agente homologado del portavoz delegado del subvicepresidente, vamos uno de esos que suelen estar puestos a dedo hoy en día), a esa España de hace cuatro siglos y a esta de ahora, a los mentideros de entonces y los no tan distintos de hoy…

Uno sale con la sensación de haber disfrutado, pero es que además te han hecho pensar porque ¿tan diferente es la situación actual de la de hace cuatrocientos años?

España,
somos un tercio de España,
somos un tercio imperial;
cantamos nuestras hazañas,
y cuando hay crisis mundial
nos vamos todos de cañas.

Totalmente recomendable para aquellos que quieran disfrutar de un humor inteligente y para inteligentes ;). Así que ale, todos al teatro, que no os va a defraudar.

Fotografía: David Ruiz

Siglo de Oro, siglo de ahora (folia), de Ron Lalá

Ron Lalá

El otro día fui al teatro del Canal con mis padres y unos amigos,  a ver la obra Siglo de Oro , Siglo de Ahora.
Me lo pase muy bien y me pareció muy interesante, porque hablaban en verso, aunque de vez en cuando decían alguna que otra palabrota.
También me gusto porque participaba la gente: cantando, respondiendo…
Antes de empezar la función los actores hablaron con la gente que quiso, a las cuatro y media.
Aquí una pregunta relacionada con la primera actuación de Ron Lalá:
¿Qué pasa cuándo metes un gorrión dentro de un limón?
Que el limón vuela.

Ron Lalá