justicia

¿Y ahora, qué?

En la serie de “Preguntas en la segunda ola“, el día 1 de octubre, antes de que la Comunidad de Madrid recurriera las medidas impuestas por el gobierno de España para el cierre de Madrid capital y otros diez municipios, me preguntaba si Madrid iba a recurrir. Y respondía que sí porque era evidente que era eso lo que sucedería.

Y lanzaba dos preguntas más: Si la justicia, el TSJM en este caso, daba la razón a la Comunidad ¿no debería dimitir el responsable de esa medida, es decir el ministro Illa? Y si la justicia no daba la razón a la Comunidad ¿no debería dimitir el gobierno de Madrid en pleno? Me mantengo en mis preguntas, pero ya avanzo que no va a suceder nada, porque aquí nadie es responsable de nada.

Volveremos al manoseado, es que no se podía saber…

No entiendo de leyes, pero sí que creo en eso de que las decisiones judiciales aunque no se compartan deben respetarse y acatarse.
Es un varapalo para el gobierno (otro más), pero como decía más arriba aquí nadie se va a dar por aludido. Si la situación no pareciera estar mejorando creo que al gobierno no le quedaría otra que imponer de nuevo el estado de alarma y sufrir el tremendo desgaste político que esa medida le iba a suponer, afortunadamente para el gobierno, para Madrid, y especialmente para nosotros los ciudadanos parece que los datos apuntan a una cierta mejoría, así que quizás, sólo quizás, esta decisión del TSJM pueda ser incluso un alivio para todos.

El árbol que no dejaba ver el bosque

Lee uno un titular de la Agencia EFE tal que este:

Y lo primero que piensa es ¿dónde estamos llegando?, ¿será también culpa del estado de alerta? Evidentemente estos jueces deben estar locos, porque intentar frenar un desahucio no parece que constituya un delito.

Lee después el tuit de uno de los muchos vicepresidentes que se gasta este gobierno y ya le queda casi perfectamente claro:

“Se condena a quien protestó por un desahucio vergonzoso”. Ya uno supone que la cosa debe ser seria e incluso puede haber un conflicto entre poder judicial y legislativo. Y me reafirmo, estos jueces además de locos deben ser unos sinvergüenzas.

¡¡Y además lo han hecho sin pruebas!! Eso por lo menos debe ser prevaricación.

Voy a leer la noticia completa, la de la Agencia EFE, que parece una fuente seria y fiable, poque me parece muy fuerte lo que ha pasado. Empieza así:

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado a un año y siete meses de prisión a la diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid Isa Serra por los delitos de atentado a la autoridad, lesiones leves y daños a raíz del intento de frenar un desahucio en el barrio de Lavapiés en 2014.

¡Coñe! que ahora dice que la condena no es por frenar un desahucio, sino por atentado a la autoridad, lesiones leves y daños a raíz del intento de frenar un desahucio. No parece lo mismo que estaba leyendo hace un momento.

Esto es como si ayudo a un viejecito a cruzar la calle y mientras lo hago, le robo la cartera y luego llega un medio y publica que me han condenado por ayudar a un viejecito a cruzar la calle. Aquí el problema es que muchos se quedan sólo en lo que dicen unos, los suyos, o en el titular de la noticia, el árbol que no deja ver el bosque, en definitiva.

El hombre sabio, incluso cuando calla, dice más que el necio cuando habla (Thomas Fuller)

Es curioso la que tenemos montada con el tema de la Justicia. Aquí todo el mundo opina, todo el mundo sienta catedra, todo el mundo sabe más que nadie y encima si alguien les lleva la contraria es que no tiene ni puñetera idea.

Hasta hace no mucho todo el mundo opinaba de fútbol, de los árbitros, de las alineaciones y así cada uno eramos el mejor seleccionador, yo llevaría a este, pondría a aquel, jugaría con este sistema o con aquel otro. Estaba bien, echábamos el rato tomando una caña en la barra del bar y demostrando (y demostrándonos) lo mucho que sabíamos.

Pero como hablar de la Justicia también es gratis pues resulta que lo hacemos, y cuando nos gustan las sentencias pues muy bien, como por ejemplo la de las tarjetas-black que condena a Rato y Blesa por apropiación indebida (en roman paladino por quedarse con lo que no es suyo), pero en la que hay otros 63 encausados que también han sido condenados, entre ellos políticos de los principales partidos (de derechas y de izquierdas), sindicalistas (que en esto tampoco tienen miramientos), empresarios, y hasta algún padre de…, de todo un poco vamos. Y esta sentencia pues a todos más o menos les gusta y todos la respetan y la comparten.

Ayer también se conocía que la Audiencia de Palma iba a mantener al cuñado del Rey en libertad provisional sin fianza tras la condena a seis años y tres meses de prisión que le impuso la semana pasada. Y como esta no gusta, pues venga todos a criticar a la justicia que sigue defendiendo a los poderosos…

Yo soy muy ignorante, y no sé si la sentencia de las tarjetas black está bien y la de Urdangarín mal, o al reves, no he estudiado derecho y no me veo capacitado para defender un argumento u otro, así que mejor me callo. Hay una frase que se atribuye a Thomas Fuller que dice que “el hombre sabio, incluso cuando calla, dice más que el necio cuando habla” y seguramente no le falta razón.