educación

Carta abierta a… las autoridades educativas

cartaEstimadas autoridades educativas:

Es bien sabido que a las autoridades educativas, sean del color que sean, les gusta hacer experimentos. Uno piensa que los experimentos se hacen, o se deberían hacer, con gaseosa, y no con los estudiantes y los profesores, pero está visto que a la administración esto les importa más bien poco. O nada.

Con esto de las transferencias educativas a las comunidades autónomas nos encontramos que cada una de ellas hace de su capa un sayo y legisla según el ilustre de turno lo tiene a bien. Hacemos copias baratas de lo que vemos fuera, pero sólo de algunas cosas, queremos parecernos a Finlandia o a Singapur porque en determinadas pruebas sacan mejores resultados que nosotros, pero en vez de copiar por ejemplo el sueldo de los docentes o los requisitos para ser maestro, nos vamos a copiar lo accesorio,  y aunque inicialmente cueste menos al final termina siendo más caro el ajo que el pollo.

Este curso 2017-2018 la Comunidad de Madrid decidió eliminar los exámenes de septiembre y adelantar su realización a estos días de junio en que nos encontramos. Resumiendo para que se entienda fácilmente, el curso comenzaba normalmente pero al eliminar la convocatoria extraordinaria de septiembre para los alumnos de secundaria y bachillerato con asignaturas suspensas, esos exámenes se pasaban a finales de junio, lo que implicaba que los exámenes finales de junio también se tenían que adelantar y por ende también la tercera evaluación, lo que hablando en plata se traduce en que un alumno que aprobara todas las materias por curso a finales de mayo habría terminado su curso y estaría desde entonces de vacaciones hasta el mes de septiembre.

Es una medida que, evidentemente, gusta a unos y disgusta a otros. Tiene sus defensores y sus detractores, seguro que objetivamente se le pueden sacar sus cosas buenas, que las tiene, pero del mismo modo se puede ver la parte negativa, que también la tiene. Creo que era una medida necesaria e imprescindible para los alumnos de 2º de bachillerato puesto que aquellos que aprobaban la antigua selectividad en la convocatoria de septiembre se encontraban con que les daban plaza en una universidad cuando el curso ya había comenzado quince o veinte días antes.

Las excusas que han dado unos y otros para mostrar su apoyo o su rechazo a la medida han sido de lo más variopintas, la Comunidad de Madrid se centra en que los resultados de septiembre eran malos y esta medida podía servir para mejorarlos, y seguramente lo hará, pero -y esto es una opinión personal- no porque las cosas se hayan hecho mejor, sino porque uno tiene la sensación de que los centros han levantado bastante más la mano con los alumnos con materias suspensas, permitiendo en muchos casos que a esta convocatoria extraordinaria concurrieran solo con las evaluaciones que tenían suspensas y no con todo el curso que era lo habitual porque es materialmente imposible prepararse un curso entero en apenas diez o quince días. Se habla de que adelantando los exámenes de septiembre las familias no tendrían que pagar una academia para que sus hijos fuesen preparados a los exámenes extraordinarios, pero esto es solo una media verdad, porque el trabajo a las academias se nos ha adelantado durante el final de curso y especialmente este mes de junio.

Para mí, y repito que no es más que una opinión personal, la mayor beneficiada de este experimento es la administración que va a tener un mes de agosto y comienzo de curso bastante más tranquilo que en años anteriores. Evitará los conflictos y el caos que se producía todos los años cuando hasta mediados o finales de septiembre, con el curso ya comenzado, aún no había adjudicado plazas a determinados alumnos que por ejemplo cambiaban de centro. Este año, sabiendo los alumnos que repiten y que aprueban no debería producirse ese problema. También los equipos directivos de los centros saldrán beneficiados de cara al comienzo del próximo curso puesto que al final ellos eran los que terminaban pagando la incompetencia de la administración, los que recibían las quejas y los problemas de alumnos y familias, y los que finalmente las solucionaban en muchos casos.

Pero el gran problema que ha traído todo este experimento  es el caos que en menor o mayor medida se ha producido o se ha venido produciendo en los centros escolares desde finales de mayo. No voy a decir que toda la culpa sea de la administración porque los centros educativos sabían desde el comienzo de curso lo que se avecinaba y tampoco han puesto medidas para paliarlo, cuando las familias hemos preguntado en las reuniones sobre qué iba a suceder se limitaban a decir que no lo sabían, supongo que en la mayoría de los casos esperaban que desde fuera se les solucionara la papeleta. La Comunidad de Madrid dice que los colegios se debían haber organizado mejor y los colegios dicen que la Comunidad de Madrid se ha lavado las manos y les ha dejado el fregado a ellos. Los unos por los otros la casa sin barrer, y como siempre los grandes perjudicados los alumnos. Y de forma muy especial los alumnos que aprueban el curso en su convocatoria normal.

¿Por qué son ellos los afectados? se preguntará alguien. Pues son los afectados porque por esta medida arbitraria, y por lo que vamos conociendo, no consensuada por la administración con nadie nada más que con ellos mismos, los alumnos han perdido entre diez y quince días lectivos de clase. Diez días en los que han dejado de dar materia, materia necesaria en muchos casos para próximos cursos.

La improvisación de unos y otros ha llevado a que la gran mayoría de los alumnos hayan dejado de acudir a sus centros escolares, las noticias hablan de un nivel de absentismo que se acerca al 100%, pero los números me dan exactamente lo mismo, que “solo” hubiera faltado el 10% ya estaría mal. ¿Y es que acudir al colegio para qué, si apenas tenían actividades programadas? Un paseo por el jardín, una charla, una visita al laboratorio, alguna película, alguna actividad deportiva…, y mucho aburrimiento y desmotivación. Algunos centros directamente les han dicho que no fueran a clase, otro buen número de ellos han apostado por lo más cómodo, invitar de manera más o menos velada a que no acudieran al colegio, y los que no lo han hecho así, “han fomentado” que no fueran al colegio ofreciéndoles poco o nada que hacer allí.

Muchas gracias autoridades educativas por, una vez más, no pensar en los más importantes. Ya vemos lo que de verdad les importa la educación, menos que poco.

 

 

 

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De los dichos a los hechos

accedelibrosA finales del curso pasado se anunciaba, a bombo y platillo, que es como se suelen anunciar estas cosas, una ley de gratuidad de libros de texto. Ley propuesta por Ciudadanos y que incorporó enmiendas del resto de grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid y que finalmente fue aprobada por unanimidad de todos los grupos.

Ciudadanos calculaba un ahorro aproximado para las familias de entre 250 y 300€ al año por cada alumno de primaria, secundaria y formación profesional básica que se sumará al programa. El modelo se iba a desarrollar mediante la creación de un banco de libros en “todos los centros docentes sostenidos con fondos públicos”, es decir podían participar en él todos los centros públicos y concertados de la Comunidad de Madrid.

Ciertamente ya desde el principio surgieron críticas desde distintos sectores, desde la Ceapa por ejemplo no gustaba la voluntariedad del programa y hubieran preferido su universalidad, ya que aunque consideraban la ley un avance pensaban que podía provocar que hubiera alumnos de primera y de segunda, ya que las familias con medios podrían preferir que sus hijos no utilizasen libros usados. También criticaba que la Comunidad de Madrid no se hubiera reunido con los representantes de los padres a la hora de preparar la ley, critica similar a la esgrimida por Anele (Asociación Nacional de Editores de Libros) que en aquel momento consideraba que la ley dejaba en una situación de incertidumbre a empresas y librerías.

Al poco de comenzar este curso escolar 2017-2018 empezó a correr como la pólvora un mensaje por los grupos de Whatsapp tan habituales en los colegios en el que aparecía una carta remitida por la Consejería de Educación destinada a los alumnos de los colegios públicos relativa al programa “ACCEDE” que es el nombre con el que se conoce la iniciativa y que inicialmente dio la impresión de que dejaba fuera del plan a los colegios concertados. La Consejería de Educación tuvo que salir a dar explicaciones, al igual que muchos centros escolares que decían no saber nada del tema. ¿Improvisación, quizás?

Desde la Consejería se fueron realizando sondeos para evaluar el impacto que tendría esta medida así como el número de alumnos que estaban interesados en sumarse al programa. No he encontrado información fiable al respecto más allá de los comentarios que me han llegado a través de algún profesor y director de centros escolares, unos me hablaban prácticamente un 100% de familias que se sumarían al programa mientras que otros rebajaban la cifra alrededor del 55-60%.

Son muchas las aristas que rodean una ley de estas características y poco a poco van saliendo a la luz, desde la Federación de Enseñanza de USO denuncian que las cantidades aportadas por la consejería para financiar la gestión del programa en los centros concertados son mucho menores que en los centros públicos, donde el profesor coordinador cobrará un complemento incluido en nómina cosa que no ocurrirá en los concertados. A partir de este punto algunos centros concertados (que tienen por ley que solicitar la adhesión voluntaria al programa) comienzan a plantearse aún más dudas…

Hace solo unos días Emilio Díaz, responsable de comunicación y relaciones institucionales de Escuelas Católicas de Madrid, publicaba un artículo mostrando sus dudas respecto al programa:

“Y se nota en el poso de inquietud y cierta insatisfacción que se vive en los centros con relación a este sistema de préstamo. Una insatisfacción que se desprende de los plazos establecidos; de la población escolar inicialmente beneficiada; de la información transmitida; del trabajo burocrático que el sistema genera a los centros y que recaerá fundamentalmente en un ya saturado personal de administración y servicios; y, sobre todo, en los límites económicos planteados para las ayudas y su posible incidencia en la autonomía de los centros para determinar sus libros y materiales.”

Sin decir nada, se dice mucho, si uno lee entre líneas ve que esta ley no termina de convencer a todos. Por ejemplo, el dinero que puede gastar un colegio en los libros de primaria por alumno es de 150€ entre todas las asignaturas, pero los padres sabemos que generalmente ese precio se va más arriba, así pues no deja de haber una trampa,  porque eso puede obligar al colegio a elegir unos manuales que no eran los más idóneos… A buen entendedor pocas palabras bastan que dice el sabio refrán.

Al final, después de todo, este próximo curso 2018-2019 resulta que no, que no todos los alumnos de la Comunidad de Madrid van a tener acceso a este programa. En este curso solo tendrán acceso al programa aquellos que tengan una renta per cápita familiar de 4.260 euros o menos, los perceptores de la Renta Mínima de Inserción, familias en intervención social, tutelados en acogimiento residencial, víctimas de terrorismo y de violencia de género, alumnos con necesidades educativas y los beneficiarios de protección internacional.

Pero vamos, que no pasa nada, que al curso que viene, coincidiendo con que hay elecciones, habrá pan y toros para todos, ya verán ustedes como es así.

Ironías y libros de texto

Han sido varias las ocasiones (1, 2, 3, 4, 5…), en las que he hablado de libros de texto en este blog. Y no he escondido mi opinión al respecto, no me gustan. Veo en los libros de texto más un negocio que otra cosa. Un negocio para las editoriales, un negocio para el comercio por Internet, y me refiero específicamente a Amazon (no hay datos públicos al respecto pero estoy convencido de que un muy buen porcentaje de sus beneficios vienen por este camino), un negocio también para muchos colegios concertados y privados que bordeando los límites de lo ético, que no de lo legal, se dedican a actuar como libreros cuando empieza el curso.

Lo he dicho ya en alguna ocasión pero me parece muy, muy triste que nada más empezar el curso el propio profesor diga a sus alumnos que el libro de texto que les han obligado a comprar no le gusta, y que por tanto no lo va a seguir, y así les da material fotocopiable de otras editoriales, o problemas que descarga de Internet porque con un criterio perfectamente respetable le parecen mejores, más interesantes o más didácticos. Igual de triste me parece que los alumnos te lleguen y te digan que su profesor no sigue el libro, que simplemente lo utiliza para señalarles los problemas que tienen que hacer como tarea. Es más habitual de lo que ustedes, amables lectores, pueden creer, y si no hagan la prueba y pregunten a hijos y conocidos.

Se que hay muchos profesores que siguen este blog, algunos no estarán de acuerdo con lo que estoy diciendo y seguro que tienen su parte de razón, estoy generalizando, pero como digo esta denuncia que hago aquí es algo muy habitual. Pero también hay algunos profesores que me han reconocido directamente que ellos no quieren tal o cual libro de texto pero desde la dirección o el departamento correspondiente “se lo imponen”, no creo necesario aclarar el tipo de intereses a los que son debidas estas decisiones.

Un libro de texto pasa, o debería pasar, muchas revisiones antes de ser enviado a imprenta, las ambigüedades no deberían existir en estos manuales que entiendo han tenido que ser revisados por expertos. O quizás no. Supongo que me estoy haciendo mayor y por eso los libros de texto, los que utilizan mis alumnos, o los de mis hijas sin ir más lejos, me parecen malos de solemnidad. La imagen que aquí dejo es solo un ejemplo de un libro de lengua de tercero de primaria de la editorial SM.

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Amables lectores les invito a que intenten resolver el ejercicio 5. ¿Qué sustantivo sobra en cada fila?

A mí, en la primera fila se me ocurre que podría sobrar guirnalda, porque es el único de los sustantivo con un número impar de letras. Aunque también podría ser estrella que es la única que empieza por vocal. ¿Y si es polvorones que es la única masculina?

En la segunda fila se me ocurre que el sustantivo erróneo es uvas porque es el único de todos ellos que empieza por vocal, aunque claro ¿quién me dice que no es roscón que es la única palabra con tilde?.

En la tercera fila yo apostaría por rey, es la única que lleva la i griega o ye, no sólo en la fila sino en todo el ejercicio, pero lo cierto es que dudo, porque podría ser lazo como única palabra llana del grupo. Aunque finalmente me quedaría con rey, porque es la única carta de la baraja española que figura en la lista.

Por cierto, no hago nunca los deberes de mis hijas, pero si me piden ayuda intento ofrecérsela, en este caso le he dicho lo que he escrito más arriba pero también le he ofrecido otras respuestas, ella es la que he decidido con cual se quedaba 😀

En fin, lo tomaré con ironía y sentido del humor… No queda otra.

 

Fallece Carles Capdevila

Veo en los medios que ha fallecido el periodista Carles Capdevila, seguramente a muchos este nombre no les dirá nada, pero hace un par de años le traía al blog con una ponencia que bien merecía estar dentro de los anales del club de la comedia…

Descubriendo nuevos alumnos (I)…

No sabía si iba a escribir de ello o no, pero creo que al final no me va a quedar otro remedio, total Laura ya se ha adelantado

rejasEmpiezo por el principio, Laura ha pasado unos meses en la cárcel, concretamente trabajando, para especificar y que no queden dudas. Ha estado impartiendo un curso y llega ya a su parte final, ahora fuera del talego, y en esta última parte me invitó a echar una mano. La idea me pareció interesante, no dejaba de ser un reto y aunque uno cada año sigue conociendo alumnos que nada tienen que ver con los que ha tenido hasta entonces, esto, no cabe duda, iba a ser un poco diferente.

Es imposible negar que uno parte con una cierta predisposición, no diré que negativa, pero digamos que no deja de haber un cierto reparo, dar un curso, una charla, simplemente hablar con un grupito de gente que acaba de salir de la cárcel es diferente a hacerlo con gente que inicialmente podemos considerar normal. Quede perfectamente claro que igual de normales son los que están allá dentro y los que estamos aquí fuera, supongo que han sido las circunstancias de la vida las que han marcado esas diferencias.

No sabía muy bien lo que me iba a encontrar, empezando por el nivel que cada alumno puede tener acerca de los temas a tratar, la cercanía al mundo de las nuevas tecnologías en unas personas que como dijo Laura al principio venían de un periodo de vacaciones, y es que contra los bulos extendidos mis alumnos no han tenido en la cárcel acceso al mundo de las nuevas tecnologías, ni siquiera los medios materiales de que íbamos a disponer aunque esto no iba a ser óbice ni impedimento para llevar adelante el curso.

Desde el principio les dije que estaba allí para contarles cosas pero también para escucharles, mi idea de lo que yo quería contar no tenía por qué coincidir con lo que ellos querían escuchar y como no soy de llevar un guión preparado al que uno se tenga que ceñir sí o sí, y menos aún en casos como este, fui dejando que las cosas fluyeran de forma natural. Inicialmente puede parecer que ir improvisando sobre la marcha es más complicado pero por una parte te quitas rigidez, consigues captar mejor la atención y finalmente resulta mucho más productivo. De esta manera ninguna clase es igual, es diferente para cada alumno o grupo de alumnos, puede fallar pero siempre se hace con la mejor de las intenciones.

Nada más empezar uno se olvida de prejuicios y se da cuenta de que está ante un grupo de personas cada una de su padre y de su madre, de diferentes edades, con diferentes expectativas por delante, dispuestas a escuchar en su mayoría, no todas, en algún caso intentando mantener la distancia desde el principio, poniendo alguna barrera y alguna traba, pero a la vez te das cuenta de que es relativamente fácil llevártelas a donde uno pretende. Basta dejarles hablar, hacer que se sientan escuchadas (siempre resulta interesante escuchar una visión a la que no solemos estar acostumbrados) y ver por donde va saliendo cada uno de ellos. Me llamó la atención ver como alguna de ellas pretendía impresionar con sus hazañas, y ahí descubres lo verdes que aún están para conseguir un reinserción plena. Ese impresionar puede valer dentro, fuera no vale para nada, todo lo contrario.

Seguramente cuando uno piensa en la cárcel, en los presos más concretamente, se imagina gente curtida, con iniciativa, dispuestos a cualquier cosa…, y no, no digo que no dispongan de esas cualidades, es muy posible incluso que las tengan pero me temo que las han perdido o las tienen escondidas. Hablo en general porque es un grupo bastante heterogéneo pero vi falta de autoestima, miedo a dar pasos en la buena dirección, creo que se han acostumbrado tanto a que les digan lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo que han perdido parte de su personalidad. Supongo que resulta duro decirlo pero, aunque no me cabe duda de que habrán mejorado mucho durante el curso, que les habrá servido de mucho, uno tiene la amarga sensación de que la reinserción real y plena está todavía lejos. Cierto es que lo tienen en su mano, no podrán decir que no les han dado una nueva oportunidad, de ellas es de quién depende todo, si algo hemos hecho para que puedan conseguirlo y salir del oscuro pozo bienvenido sea.

El próximo lunes llega la segunda parte, en principio con la idea de darle un contenido más práctico, concretamente con las sugerencias que ellos mismos lanzaron, pero ya veremos cómo se desarrolla todo y aquí estaremos para contarlo 😉

[Vídeos] The easy life, Jiaqi Xiong

Un vídeo de Jiaqi Xiong que no hay que dejar de ver, y que además estaría muy bien que vieramos junto a los pequeños de la casa, más ahora que tanto tendemos a sobreprotegerles, ayudarles con las tareas del cole…, ¿qué tal si ponen ellos algo de su parte?

Aunque parezca que sin esfuerzo podemos conseguir todo, al final resulta que el precio a pagar por ello es demasiado alto y si no que se lo digan a nuestra protagonista:

 

De arengas educativas

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Imagen: Pixabay

Supongo que quien más y quien menos habrá leído o escuchado la arenga, como ella misma lo definió, de Eva María Romero Valderas, profesora del IES Isidro de Arcenegui, de Marchena (Sevilla), en un claustro de profesores la pasada semana. En este enlace de La voz de Marchena aparece completa.

Es entendible, perfectamente entendible, su hartazgo por una situación que además cada día que pasa va a peor. Pero como toda generalización resulta injusta. Creo que cada vez somos más los que pensamos que el sistema educativo actual parece que tiene como objetivo último formar una masa irreflexiva y aborregada, en otro caso no se entiende algunas de las reformas que los políticos de turno van llevando a cabo con las leyes educativas. Pero los problemas están en los dos lados de la barrera, sería injusto fijarse sólo en una parte.

Estoy convencido de que una mayoría de los docentes lo son por vocación, pero hay un número considerable que han llegado a la profesión de rebote, de casualidad o por causalidad y esos también hacen mucho mal a la educación, también podrían levantar la voz alumnos hartos de ciertas situaciones y su discurso sería igual de sensato que el de esta profesora. Ayer mismo unas alumnas me hablaban de cómo han perdido la ilusión  por la asignatura de filosofía en 1º de bachilllerato al encontrarse cada mañana con un profesor que si no dice en cada clase “Callaos esa puta boca” un par de veces parece que le falta algo, o esas otras alumnas de 2º de ESO que prefieren no preguntar sus dudas a su profesor de Física y Química porque saben que no va responderles, sino que va a humillarles.