coronavirus

Tocado… y hundido

Fernando Grande-Marlaska, ministro del interior (por el momento) es un tipo que me caía cae bien. Hoy, defenderle es bastante complicado, casi imposible. En los últimos días ha ido cambiando de versión intentando agarrarse a un clavo ardiendo, pero aún dando por buena cualquiera de las versiones que hace circular su ministerio, los cambios de versión implican que no se dijo toda la verdad, que se dijeron medias verdades o, en román paladino, que se mintió a sabiendas. Que el ministro mintió. Así que blanco y en botella.

Recuerdo que nada más llegar Sánchez al gobierno y nombrar a unos ministros que en general sorprendieron para bien (Pedro Duque, Maxim Huerta, el mismo Fernando Grande-Marlaska…) se produjo la dimisión de uno de ellos, el ministro Huerta, por un tema que a día de hoy podríamos considerar menor, una chorrada comparada con lo que hoy estamos viendo, pero creo que mucha gente pensó que era un soplo de aire fresco, que por fin desde un gobierno no se iban a admitir ni siquiera los comportamientos dudosos. Era romper con un pasado en el que todo valía. Fue un espejismo, solo eso. Al final estos terminarán haciendo buenos a los que vinieron antes.

Grande-Marlaska es hoy un cadáver viviente, está tocado… y hundido. Cada día que siga en el cargo solo servirá para hacer más daño al gobierno y también a él mismo. Ha perdido toda credibilidad, en breve veremos que no le defenderán ni los que hoy dicen ser Grande-Marlaska.

Curiosamente todo esto parece que viene de las investigaciones de una juez sobre las posibles o presuntas responsabilidades de algún alto cargo, de algún responsable político, por las manifestaciones del 8M. Pero que nadie se engañe, en esos días había partidos de fútbol con público en las gradas, había misas, reuniones, congresos, se usaba el transporte público con absoluta normalidad, los niños iban al cole…. y sí, también hubo una manifestación. Otros países decidieron tomar medidas antes, pero aquí no, aquí hubo que esperar a que pasara el día 8, y hubo que esperar porque la propaganda y la imagen le importan a este gobierno bastante más que otras cosas…, como la salud de los ciudadanos, por ejemplo. Casi nadie podía saber lo que se nos venía encima, pero ciertamente algunos habían avisado, ahora es fácil ver que tenían razón y se les debía haber escuchado.

El gobierno, y palmeros de alrededores, se han empecinado en decir, en defender y en justificar que el 8M no tuvo nada que ver con los contagios, y tanto lo han hecho o lo han intentado hacer que al final han hecho el caldo gordo a los de enfrente. Hubiera sido muy sencillo admitir que fue un error, que con las circunstancias que se estaban viviendo lo mejor era cancelar la manifestación, eso no es dar la razón a nadie, es ser lógico y coherente. Pero todos sabemos que Sánchez no se equivoca nunca, nunca lo ha hecho y nunca lo hará.

¿De quién fiarse?

¿De quién debemos fiarnos? Parece bastante claro que tendría que ser de los expertos, es un punto en el que creo que todos coincidiremos. Y cuando hablo de expertos en este tema, me refiero a los médicos. Pero eso no siempre es sencillo, más cuando tenemos mensajes contradictorios día sí y día también.

Los madrileños podremos recoger desde hoy y durante 15 días una mascarilla FFP2 en cualquier farmacia presentando la tarjeta sanitaria. Hasta aquí lo que parece una buena noticia. Pero uno se encuentra con que los jefes de servicio o responsables de medicina preventiva de 15 hospitales madrileños han enviado una carta a la Comunidad de Madrid en la que piden que no se repartan mascarillas FFP2 para la población general, porque pueden provocar mayores riesgos, y que se elija en su lugar mascarillas quirúrgicas. Según la carta: ‘Por su tamaño y alcance, el uso de mascarillas quirúrgicas es la medida preventiva más adecuada para prevenir este mecanismo de transmisión

Bien, hasta este punto ninguna pega. Lo dicen los médicos, y en consecuencia, expertos. Supondremos que la comunidad de Madrid ha vuelto a errar una vez más. O no…

Escucha ahora uno al doctor Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, y dice que las mascarillas FFP2 están indicadas en las personas sanas, mientras que las quirúrgicas deben llevarlas las personas infectadas por el coronavirus. Simón ha calificado la medida tomada por la comunidad de Madrid como ‘una muy buena medida’. ¿Está bien que se repartan entonces las mascarillas? Según el máximo responsable sí, pero los jefes de servicio y responsables de preventiva de hospitales madrileños dicen que no. ¿¿?? Me lo expliquen, que decía aquel.

Si cada uno de nosotros supiera si está sano o infectado se podría utilizar una mascarilla u otra. Pero no lo sabemos, eso lo dejamos para los futbolistas profesionales y los políticos, que ellos sí tienen acceso a los test. Después de escuchar al doctor Simón, me entra la duda de por qué el gobierno repartió mascarillas quirúrgicas entre los ciudadanos cuando finalizó el ‘proceso de hibernación’, ¿pensaban acaso que todos los ciudadanos a los que se entregaban estas mascarillas estaban enfermos? Fuera de bromas, entiendo que llevar mascarilla protege más que no llevarla, pero la quirúrgica me sirve para no contagiar a otros y no para evitar contagios, para eso necesito la FFP2. Así pues, y a falta de que en unos días nos salgan diciendo que las mascarillas de la comunidad madrileña son tan ‘fake’ como el estudio de la universidad John Hopkins, creo que la Comunidad de Madrid en este tema ha acertado porque de lo que se trata es de proteger a los ciudadanos.

Lealtad y unidad

Se veía venir. No creo que muchos se sorprendieran cuando el ministerio de sanidad decidió que Madrid no pasaba a la siguiente fase. Desde fuera, con lo que podemos saber usted o yo, creo que es difícil dictaminar si una u otra región deben avanzar o retroceder de fase, pero el espectáculo lamentable, porque lamentable ha sido, que ha dado la Comunidad de Madrid en los últimos días permitía que nos imagináramos que algo así podía suceder.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que curiosamente sale muy bien parada y altamente respaldada por los madrileños según las últimas encuestas publicadas (cosa que personalmente se me escapa), ha hecho durante la crisis, en mi opinión, algunas cosas bien y otras muchas bastante mal. Se ha expuesto en los medios y nos ha vendido (creo que con notable éxito por su parte) una gestión eficiente, aunque según pasa el tiempo cada vez hay más dudas y de hecho está incurriendo en los mismos errores que ella criticaba al gobierno central con el que desde el principio se ha enfrentado.
Pero lo de los últimos días ha rozado el esperpento. Por la mañana dice que no, aunque su vicepresidente (de Ciudadanos) dice que sí, por la tarde, tras reunirse con un grupo de empresarios, cambia de opinión y termina diciendo que sí. A todo esto la directora de salud pública, Yolanda Fuentes, dimite y les deja a todos con el culo al aire. Fuentes no dimite por un motivo menor, dimite porque piensa que la Comunidad de Madrid no estaba preparada para pasar a la fase I. De hecho el consejero de Sanidad era de la misma opinión que ella, aunque éste prefirió plegarse y cambiar de opinión.

Sanidad finalmente anuncia lo que ya todo el mundo esperaba, de hecho Pablo Iglesias lo había insinuado por la mañana, y la diputada Adriana ‘cacatua’ Lastra, sin cargo conocido en sanidad, también lo adelanta en su Twitter. Quizá ella forme parte de ese comité de expertos anónimos que decide y valora quién pasa y quién no y por eso lo sabía con antelación.

Era algo que se preveía y como digo no creo que resultase sorprendente para casi nadie, de hecho a la comunidad valenciana, pese a que su presidente, Ximo Puig, llevase una semana anunciando que ellos iban a pasar de fase sin ningún problema, le pasó exactamente lo mismo que a Madrid.

Pero lo que ocurrió después creo que supera todas las líneas rojas. No puede ser que se esté pidiendo unidad y lealtad a todas horas y desde el PSOE se descuelguen con un tuit como este:

Es lamentable y miserable a partes iguales. No sé a quién se le habrá ocurrido, pero de luces anda justito o justita. Hoy han preguntado a Sánchez en la rueda de prensa específicamente por este tuit, no ha respondido, ha dicho que él está a cosas más importantes, supongo que después de la rueda de prensa lo habrá visto ya, espero que le vuelvan a preguntar por él una y otra vez. Ahora que vuelva a pedir lealtad y unidad…

La pelota en el tejado del otro

No, no se han contado bien las cosas (una vez más), y eso supone un problema. Creo que los madrileños somos perfectamente conscientes de que nuestra comunidad ha sido la más castigada por la COVID-19 y ahora mismo hay bastantes dudas de que el sábado, desde el ministerio de sanidad, se autorice el paso a la fase I. Dejemos que los expertos, esos que no sabemos quienes son para que no se sientan presionados, tomen la decisión que corresponda.

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Ahora bien, sea cual sea la decisión que tomen, tengo la sensación de que la Comunidad de Madrid ha metido en un buen problema al gobierno y me explico:
a) Si desde el ministerio de sanidad no se autoriza el cambio de fase nos vamos a encontrar con que bares y algunos comercios, entre otros establecimientos, no podrán abrir el próximo lunes y estoy completamente seguro que en ese caso desde la comunidad directamente se va a poner el foco en el gobierno, van a decir que es una medida política y no sanitaria, que ellos cumplían los requisitos, que se hace para ir contra una comunidad del PP…, excusas varias en definitiva.
b) Si desde el ministerio de sanidad se autoriza el cambio de fase y por el motivo que sea (salida de los niños, paseos autorizados, deporte, paso a la fase I…) de pronto se produce un rebrote la culpa se le va a echar también al ministerio de sanidad por permitir ese paso cuando a lo peor no se daban las circunstancias para haberlo dado.
c) Si todo fuera bien, que ojalá sea así, simplemente se dirá que se ha hecho lo que había que hacer y el tanto se lo apuntan ellos.

Política, la sucia política.

Presiones, libertad y transparencia

Les pido que vean y escuchen con atención este fragmento de vídeo:

Fernando Simón no ha dado los nombres de los integrantes del comité que decide cuando cambia cada comunidad de fase. Se escuda en que “las presiones que sufrirían haría muy difícil trabajar con la suficiente libertad”.

Me parece un error, un grave error: Soy de los que piensan que estos expertos deben ser conocidos. En primer lugar en un ejercicio de transparencia y en segundo porque así les podremos juzgar, pero es que además cuando dices algo y firmas con tu nombre eres más libre y más independiente. Por otra parte, ¿cómo podremos estar seguros de que no van a recibir presiones de los que sí conocen sus nombres?

La transparencia, y más aún en una situación como esta, te protege más de lo que te expone. Pero transparencia en esta crisis, entre poca y ninguna, y aquí no se salva ninguno, ni gobierno, ni comunidades autónomas, ni nadie. He dicho.

Cambio de fase y preguntas

Llevo varios días escuchando y leyendo que comercios y bares abrirán sus puertas a partir del próximo lunes día 11. Yo había entendido que para que sucediera eso iba a ser necesario estar en la fase I del proceso de ‘desescalada’ y también había entendido que era el gobierno, o el Ministerio de Sanidad más concretamente, quién decidía quien podía o no podía pasar en base al cumplimiento de ciertos marcadores que iban a ser públicos y transparentes.

¿Estamos dando todos por hecho que todas las comunidades autónomas/provincias van a estar sí o sí en la fase I el próximo lunes? ¿No hay que cumplir antes con una serie de marcadores para ello? ¿No debe solicitar el cambio de fase primero la comunidad autónoma al ministerio? ¿No debe el ministerio aprobar a continuación ese cambio de fase? Lanzo estas preguntas porque la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha dejado en el aire esta mañana en una entrevista en RNE el solicitar al ministerio el cambio de fase en Madrid. Ciertamente no solicitar el cambio de fase ralentiza aún más la recuperación económica, creo que es algo que no escapa a nadie, pero todos estaremos de acuerdo -vale, seguro que algunos no- en que lo que hay que priorizar por encima de todo es el tema de la salud. También entiendo que solicitar el paso a la siguiente fase y que llegue el ministerio y te diga que no porque no se cumplen los requisitos es un golpe importante y nadie querrá verse en esa situación, así que lo más lógico sería solicitar ese paso solo cuando uno esté más que completamente seguro de que se puede y se debe dar.

Veo muchas aristas en este asunto porque cuando unas zonas vayan viendo que sus vecinos abren y tú no lo puedes hacer porque o bien tu comunidad autónoma no lo ha solicitado o bien porque el ministerio ha decidido que no se cumplen determinados criterios se van a empezar a generar ciertos problemas y malos rollos como vulgarmente se dice. Y todo esto suponiendo que el tema vaya razonablemente bien y no se produzcan rebrotes ni vueltas atrás. Veremos que sucede en los próximos días.

Actualización 19,30h: La Comunidad de Madrid finalmente sí pide pasar a la fase I, ahora habrá que ver qué dice el Ministerio y que pasa con el resto de comunidades…

Inmunidad de grupo y vuelta al cole

Creo que los expertos sanitarios deben dar su opinión, guste o no guste, independientemente de ideologías políticas, tienen que decir lo que dicta la ciencia. Y también creo que los políticos deben escucharlos, tener en cuenta sus apreciaciones y luego tomar decisiones en consecuencia. Decisiones que puede que no coincidan con todo lo que dicen los expertos, pero que deben tener en cuenta lo que les han dicho.

No sirve que los políticos se escuden en “lo dicen los técnicos, lo dicen los expertos”. Si se hiciera todo lo que dicen los expertos no necesitaríamos para nada a los políticos y nos los podríamos ahorrar (que, por cierto, quizás no fuera mala cosa). De un político esperamos que gestione, que tome decisiones.

Viene todo esto al hilo de que acabo de leer unas declaraciones de un pediatra, Fernando García-Sala, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, en las que dice que ‘los menores no deberían volver al colegio hasta que no se consiga una “inmunidad de grupo”, con más del 60 % de la población inmune a la COVID-19’. Y habla de septiembre/octubre como fecha de vuelta al cole…

Leo otro artículo en el que según un estudio de la Universidad de Harvard (14 de abril de 2020) la inmunidad de grupo no se alcanzará hasta julio… de 2022. ¡¡2022!!

Escuchaba a un doctor decir que ahora que se están empezando a realizar pruebas a sanitarios el número de positivos entre ellos ronda el 20%. Con lo que se puede suponer que como máximo debe andar por ahí el número de personas que han/hemos sido contagiadas y gozarían/gozaríamos de una posible inmunidad (porque tampoco parece que sea algo que esté demasiado claro).

No soy para nada experto, ni epidemiólogo ni nada que se le parezca, pero a mí esos datos se me quedan muy, muy cortos para pensar que en septiembre/octubre se pueda hablar de inmunidad de grupo, pero evidentemente no voy a llevar la contraria a los expertos (aunque ellos mismos no se pongan de acuerdo). Sí que quiero poner el acento en que lo de la vuelta al cole lo vemos hoy, a finales de abril, como algo muy, muy lejano, pero no estaría de más ir pensando en ello, que luego a este gobierno le pasa como con todas las cosas, que se hacen deprisa y sin pensarlas bien, y hay que cambiarlas y rectificarlas.