comunidad de madrid

¿De quién fiarse?

¿De quién debemos fiarnos? Parece bastante claro que tendría que ser de los expertos, es un punto en el que creo que todos coincidiremos. Y cuando hablo de expertos en este tema, me refiero a los médicos. Pero eso no siempre es sencillo, más cuando tenemos mensajes contradictorios día sí y día también.

Los madrileños podremos recoger desde hoy y durante 15 días una mascarilla FFP2 en cualquier farmacia presentando la tarjeta sanitaria. Hasta aquí lo que parece una buena noticia. Pero uno se encuentra con que los jefes de servicio o responsables de medicina preventiva de 15 hospitales madrileños han enviado una carta a la Comunidad de Madrid en la que piden que no se repartan mascarillas FFP2 para la población general, porque pueden provocar mayores riesgos, y que se elija en su lugar mascarillas quirúrgicas. Según la carta: ‘Por su tamaño y alcance, el uso de mascarillas quirúrgicas es la medida preventiva más adecuada para prevenir este mecanismo de transmisión

Bien, hasta este punto ninguna pega. Lo dicen los médicos, y en consecuencia, expertos. Supondremos que la comunidad de Madrid ha vuelto a errar una vez más. O no…

Escucha ahora uno al doctor Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, y dice que las mascarillas FFP2 están indicadas en las personas sanas, mientras que las quirúrgicas deben llevarlas las personas infectadas por el coronavirus. Simón ha calificado la medida tomada por la comunidad de Madrid como ‘una muy buena medida’. ¿Está bien que se repartan entonces las mascarillas? Según el máximo responsable sí, pero los jefes de servicio y responsables de preventiva de hospitales madrileños dicen que no. ¿¿?? Me lo expliquen, que decía aquel.

Si cada uno de nosotros supiera si está sano o infectado se podría utilizar una mascarilla u otra. Pero no lo sabemos, eso lo dejamos para los futbolistas profesionales y los políticos, que ellos sí tienen acceso a los test. Después de escuchar al doctor Simón, me entra la duda de por qué el gobierno repartió mascarillas quirúrgicas entre los ciudadanos cuando finalizó el ‘proceso de hibernación’, ¿pensaban acaso que todos los ciudadanos a los que se entregaban estas mascarillas estaban enfermos? Fuera de bromas, entiendo que llevar mascarilla protege más que no llevarla, pero la quirúrgica me sirve para no contagiar a otros y no para evitar contagios, para eso necesito la FFP2. Así pues, y a falta de que en unos días nos salgan diciendo que las mascarillas de la comunidad madrileña son tan ‘fake’ como el estudio de la universidad John Hopkins, creo que la Comunidad de Madrid en este tema ha acertado porque de lo que se trata es de proteger a los ciudadanos.

Instrucciones para final de curso en la Comunidad de Madrid

Finalmente se ha hecho publica la resolución con las instrucciones para el desarrollo del tercer trimestre y final del curso 2019-2020 en la Comunidad de Madrid como consecuencia del estado de alarma provocado por la COVID-19.

En este enlace se puede acceder a estas instrucciones que básicamente ni dicen, ni aclaran absolutamente nada. El documento siendo suave es poco concreto, no especifica que ocurre con 4º Eso, 2º Bachillerato o Formación Profesional. Vamos que no dice nada nuevo.

¿Resumen? Pues nada de nada, que los profes hagan lo que buenamente puedan, que lo lleven del mejor modo posible y que ¡paciencia para todos! Por si alguien se iba a creer que el único que gestiona mal las crisis es el gobierno central, que le quede claro que los autonómicos no le andan a la zaga.

Carta abierta a…, no sé muy bien a quién :(

Si usted, amigo lector o lectora de 30dediferencia, tiene un hijo o una hija en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o en Bachillerato en la Comunidad de Madrid, y su hijo es de esos que aprueban el curso a la primera probablemente se habrá encontrado con que desde esta semana tiene un adolescente de vacaciones en casa…

El año pasado durante varias semanas estos hechos fueron noticia en los medios de comunicación, entonces se achacó a diversos motivos, la novedad, la falta de tiempo para preparar actividades… Excusas varias que no convencían ni a quién las daba y por supuesto menos a quién las recibía. Aquí nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, así que nadie se extrañe cuando a partir de la semana que viene los periódicos empiecen a publicar noticias repitiendo lo mismo del año pasado. Que si absentismo, que si qué hacemos con los niños en casa, que si conciliación…

Mis hijas mayores están en esa situación. Hoy han ido al colegio, muy probablemente a no hacer nada o casi nada, a pasar unas horas hablando con los amigos, intentando que el tiempo pase lo más rápido posible y esperando que lleguen las dos de la tarde.

¿Con qué fuerza moral podemos llegar, día tras día de junio, sus padres y madres y decirles que se levanten para ir al cole a hacer nada? Y más si tenemos en cuenta que algunos de sus compañeros que por el motivo que sea no han aprobado el curso resulta que no van a clase porque prefieren quedarse en casa “estudiando” para las recuperaciones, al final su sensación, y no las culpo por ello, es que les estoy castigando, y además les estoy castigando por haberse esforzado durante el año, por haber cumplido con su cometido y por haber aprobado brillantemente el curso.
Facilidades desde luego tampoco les dan. El año pasado desde su colegio se organizaron algunas actividades (pocas, muy pocas), la mayoría de tipo deportivo, pero este año ya les han comentado que no se van a organizar “tantas” porque es discriminatorio para los que han suspendido ya que el año pasado no las pudieron hacer por tener que preparar sus exámenes de recuperación. No tengo muy claro si es el colegio quién debe organizar estas actividades o debería ser por ejemplo la Consejería de Educación, porque aquí, como en tantos otros temas, quien más y quién menos tira la pelota al otro y este, que arree. Hay profesores y centros que no se cortan un pelo, y directamente invitan a los alumnos que han aprobado a no ir al colegio, tal cual. Sucedió el año pasado y ha sucedido este. Los colegios tampoco tienen ni medios ni personal para estar atendiendo a alumnos que tienen que preparar unas recuperaciones y al mismo tiempo atender a otros que no tienen que preparar nada, que saben que están aprobados y con el trabajo hecho.

Ya verán como la semana que viene empieza a ser noticia en los medios de comunicación, esta semana la dejamos para la selectividad y los problemas que genera que sea distinta en cada comunidad autónoma. La semana que viene con algunos padres ya más quemados que la moto de un hippie verán como las noticias de educación versan sobre este tema. Por lo pronto, productos naturales: ajo, agua y resina… (a joderse, aguantarse y resignarse).


Clubs de lectura virtuales de la Comunidad de Madrid

bibliotecasAyer por la mañana recibía un correo electrónico en el que me invitaban a participar en los clubs virtuales de lectura de la Comunidad de Madrid a través de Ebiblio.

Lógicamente me ha llamado la atención y rápidamente he buscado información para ver de qué iba todo esto. Según se puede leer en el Portal del Lector de la Comunidad de Madrid, se abrirán tres salas virtuales, dos para adultos, Brújula literaria y Frontera negra, y otra para jóvenes, Comando lector. En ellas los usuarios de las Bibliotecas de la Comunidad de Madrid podrán conversar sobre libros y lecturas, para interpretarlas y profundizar en ellas, para disfrutarlas más y mejor… Ciertamente la cosa pinta muy bien, y especialmente me gusta la idea de la sala para los más jóvenes…

clublectura

Según la información Brújula literaria es el espacio en el que se podrá descubrir lo más destacable de la cosecha del año, o algún género especialmente característico o discutido, leído… Un cajón en el que cabe todo, siempre que se trate de narrativa contemporánea relevante y de calidad contrastada. Y como no puede ser de otra manera, empezará con lo mejor del año 2018.

El punto fuerte de Frontera negra para mí es el moderador, el escritor Lorenzo Silva, y la idea es esta sala de lectura es, entre otras, demostrar que la novela negra puede ser literatura del más alto octanaje, además de servir como herramienta inmejorable para la exploración narrativa —y simbólica— de los conflictos del presente. Durante el último trimestre del año se desarrollará el ciclo La vida en la frontera, en el que se leerán obras de Élmer Mendoza y Don Winslow además de la última novela del propio Lorenzo Silva. Creo que va a ser difícil resistirse 😀

Y quizás lo mejor de todo, como decía más arriba, Comando lector, un club destinado a jóvenes de entre 13 y 16 años que busca hacer de la lectura una experiencia única, divertida y comunitaria. Durante los nueve meses que durará esta aventura se leerán nueve libros de misterio y de intriga, thrillers, distopías e historias románticas, de época y actuales, de héroes, de príncipes y de supervivientes, de autores españoles y extranjeros. Libros para todos los gustos y para todos los lectores. ¡¡Paula, no debes perdértelo!!

El Club Virtual de Lectura está abierto a los usuarios de las bibliotecas y servicios de lectura pública ubicados en la Comunidad de Madrid. Para aquellos que no dispongan del carné de usuario, pueden solicitarlo a través del Portal del Lector o dirigirse a la biblioteca de la Red de Bibliotecas de la Comunidad de Madrid más cercana.

Acceder al club es tan sencillo como abrir la aplicación Ebiblio y en la barra lateral nos aparecerá un acceso a los clubs de lectura y desde allí simplemente elegir el que uno prefiera…

barraclub

Ya os contaré que tal resulta la experiencia 😉

Por cierto, y antes de que se me olvide, en el muy recomendable blog Relatos en Construcción, Patricia Millán, últimamente ha publicado varios artículos relacionados con el mundo de los clubs de lectura, así que si estáis interesados os animo a que lo echéis un vistazo.

Carta abierta a… las autoridades educativas

cartaEstimadas autoridades educativas:

Es bien sabido que a las autoridades educativas, sean del color que sean, les gusta hacer experimentos. Uno piensa que los experimentos se hacen, o se deberían hacer, con gaseosa, y no con los estudiantes y los profesores, pero está visto que a la administración esto les importa más bien poco. O nada.

Con esto de las transferencias educativas a las comunidades autónomas nos encontramos que cada una de ellas hace de su capa un sayo y legisla según el ilustre de turno lo tiene a bien. Hacemos copias baratas de lo que vemos fuera, pero sólo de algunas cosas, queremos parecernos a Finlandia o a Singapur porque en determinadas pruebas sacan mejores resultados que nosotros, pero en vez de copiar por ejemplo el sueldo de los docentes o los requisitos para ser maestro, nos vamos a copiar lo accesorio,  y aunque inicialmente cueste menos al final termina siendo más caro el ajo que el pollo.

Este curso 2017-2018 la Comunidad de Madrid decidió eliminar los exámenes de septiembre y adelantar su realización a estos días de junio en que nos encontramos. Resumiendo para que se entienda fácilmente, el curso comenzaba normalmente pero al eliminar la convocatoria extraordinaria de septiembre para los alumnos de secundaria y bachillerato con asignaturas suspensas, esos exámenes se pasaban a finales de junio, lo que implicaba que los exámenes finales de junio también se tenían que adelantar y por ende también la tercera evaluación, lo que hablando en plata se traduce en que un alumno que aprobara todas las materias por curso a finales de mayo habría terminado su curso y estaría desde entonces de vacaciones hasta el mes de septiembre.

Es una medida que, evidentemente, gusta a unos y disgusta a otros. Tiene sus defensores y sus detractores, seguro que objetivamente se le pueden sacar sus cosas buenas, que las tiene, pero del mismo modo se puede ver la parte negativa, que también la tiene. Creo que era una medida necesaria e imprescindible para los alumnos de 2º de bachillerato puesto que aquellos que aprobaban la antigua selectividad en la convocatoria de septiembre se encontraban con que les daban plaza en una universidad cuando el curso ya había comenzado quince o veinte días antes.

Las excusas que han dado unos y otros para mostrar su apoyo o su rechazo a la medida han sido de lo más variopintas, la Comunidad de Madrid se centra en que los resultados de septiembre eran malos y esta medida podía servir para mejorarlos, y seguramente lo hará, pero -y esto es una opinión personal- no porque las cosas se hayan hecho mejor, sino porque uno tiene la sensación de que los centros han levantado bastante más la mano con los alumnos con materias suspensas, permitiendo en muchos casos que a esta convocatoria extraordinaria concurrieran solo con las evaluaciones que tenían suspensas y no con todo el curso que era lo habitual porque es materialmente imposible prepararse un curso entero en apenas diez o quince días. Se habla de que adelantando los exámenes de septiembre las familias no tendrían que pagar una academia para que sus hijos fuesen preparados a los exámenes extraordinarios, pero esto es solo una media verdad, porque el trabajo a las academias se nos ha adelantado durante el final de curso y especialmente este mes de junio.

Para mí, y repito que no es más que una opinión personal, la mayor beneficiada de este experimento es la administración que va a tener un mes de agosto y comienzo de curso bastante más tranquilo que en años anteriores. Evitará los conflictos y el caos que se producía todos los años cuando hasta mediados o finales de septiembre, con el curso ya comenzado, aún no había adjudicado plazas a determinados alumnos que por ejemplo cambiaban de centro. Este año, sabiendo los alumnos que repiten y que aprueban no debería producirse ese problema. También los equipos directivos de los centros saldrán beneficiados de cara al comienzo del próximo curso puesto que al final ellos eran los que terminaban pagando la incompetencia de la administración, los que recibían las quejas y los problemas de alumnos y familias, y los que finalmente las solucionaban en muchos casos.

Pero el gran problema que ha traído todo este experimento  es el caos que en menor o mayor medida se ha producido o se ha venido produciendo en los centros escolares desde finales de mayo. No voy a decir que toda la culpa sea de la administración porque los centros educativos sabían desde el comienzo de curso lo que se avecinaba y tampoco han puesto medidas para paliarlo, cuando las familias hemos preguntado en las reuniones sobre qué iba a suceder se limitaban a decir que no lo sabían, supongo que en la mayoría de los casos esperaban que desde fuera se les solucionara la papeleta. La Comunidad de Madrid dice que los colegios se debían haber organizado mejor y los colegios dicen que la Comunidad de Madrid se ha lavado las manos y les ha dejado el fregado a ellos. Los unos por los otros la casa sin barrer, y como siempre los grandes perjudicados los alumnos. Y de forma muy especial los alumnos que aprueban el curso en su convocatoria normal.

¿Por qué son ellos los afectados? se preguntará alguien. Pues son los afectados porque por esta medida arbitraria, y por lo que vamos conociendo, no consensuada por la administración con nadie nada más que con ellos mismos, los alumnos han perdido entre diez y quince días lectivos de clase. Diez días en los que han dejado de dar materia, materia necesaria en muchos casos para próximos cursos.

La improvisación de unos y otros ha llevado a que la gran mayoría de los alumnos hayan dejado de acudir a sus centros escolares, las noticias hablan de un nivel de absentismo que se acerca al 100%, pero los números me dan exactamente lo mismo, que “solo” hubiera faltado el 10% ya estaría mal. ¿Y es que acudir al colegio para qué, si apenas tenían actividades programadas? Un paseo por el jardín, una charla, una visita al laboratorio, alguna película, alguna actividad deportiva…, y mucho aburrimiento y desmotivación. Algunos centros directamente les han dicho que no fueran a clase, otro buen número de ellos han apostado por lo más cómodo, invitar de manera más o menos velada a que no acudieran al colegio, y los que no lo han hecho así, “han fomentado” que no fueran al colegio ofreciéndoles poco o nada que hacer allí.

Muchas gracias autoridades educativas por, una vez más, no pensar en los más importantes. Ya vemos lo que de verdad les importa la educación, menos que poco.

 

 

 

De los dichos a los hechos

accedelibrosA finales del curso pasado se anunciaba, a bombo y platillo, que es como se suelen anunciar estas cosas, una ley de gratuidad de libros de texto. Ley propuesta por Ciudadanos y que incorporó enmiendas del resto de grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid y que finalmente fue aprobada por unanimidad de todos los grupos.

Ciudadanos calculaba un ahorro aproximado para las familias de entre 250 y 300€ al año por cada alumno de primaria, secundaria y formación profesional básica que se sumará al programa. El modelo se iba a desarrollar mediante la creación de un banco de libros en “todos los centros docentes sostenidos con fondos públicos”, es decir podían participar en él todos los centros públicos y concertados de la Comunidad de Madrid.

Ciertamente ya desde el principio surgieron críticas desde distintos sectores, desde la Ceapa por ejemplo no gustaba la voluntariedad del programa y hubieran preferido su universalidad, ya que aunque consideraban la ley un avance pensaban que podía provocar que hubiera alumnos de primera y de segunda, ya que las familias con medios podrían preferir que sus hijos no utilizasen libros usados. También criticaba que la Comunidad de Madrid no se hubiera reunido con los representantes de los padres a la hora de preparar la ley, critica similar a la esgrimida por Anele (Asociación Nacional de Editores de Libros) que en aquel momento consideraba que la ley dejaba en una situación de incertidumbre a empresas y librerías.

Al poco de comenzar este curso escolar 2017-2018 empezó a correr como la pólvora un mensaje por los grupos de Whatsapp tan habituales en los colegios en el que aparecía una carta remitida por la Consejería de Educación destinada a los alumnos de los colegios públicos relativa al programa “ACCEDE” que es el nombre con el que se conoce la iniciativa y que inicialmente dio la impresión de que dejaba fuera del plan a los colegios concertados. La Consejería de Educación tuvo que salir a dar explicaciones, al igual que muchos centros escolares que decían no saber nada del tema. ¿Improvisación, quizás?

Desde la Consejería se fueron realizando sondeos para evaluar el impacto que tendría esta medida así como el número de alumnos que estaban interesados en sumarse al programa. No he encontrado información fiable al respecto más allá de los comentarios que me han llegado a través de algún profesor y director de centros escolares, unos me hablaban prácticamente un 100% de familias que se sumarían al programa mientras que otros rebajaban la cifra alrededor del 55-60%.

Son muchas las aristas que rodean una ley de estas características y poco a poco van saliendo a la luz, desde la Federación de Enseñanza de USO denuncian que las cantidades aportadas por la consejería para financiar la gestión del programa en los centros concertados son mucho menores que en los centros públicos, donde el profesor coordinador cobrará un complemento incluido en nómina cosa que no ocurrirá en los concertados. A partir de este punto algunos centros concertados (que tienen por ley que solicitar la adhesión voluntaria al programa) comienzan a plantearse aún más dudas…

Hace solo unos días Emilio Díaz, responsable de comunicación y relaciones institucionales de Escuelas Católicas de Madrid, publicaba un artículo mostrando sus dudas respecto al programa:

“Y se nota en el poso de inquietud y cierta insatisfacción que se vive en los centros con relación a este sistema de préstamo. Una insatisfacción que se desprende de los plazos establecidos; de la población escolar inicialmente beneficiada; de la información transmitida; del trabajo burocrático que el sistema genera a los centros y que recaerá fundamentalmente en un ya saturado personal de administración y servicios; y, sobre todo, en los límites económicos planteados para las ayudas y su posible incidencia en la autonomía de los centros para determinar sus libros y materiales.”

Sin decir nada, se dice mucho, si uno lee entre líneas ve que esta ley no termina de convencer a todos. Por ejemplo, el dinero que puede gastar un colegio en los libros de primaria por alumno es de 150€ entre todas las asignaturas, pero los padres sabemos que generalmente ese precio se va más arriba, así pues no deja de haber una trampa,  porque eso puede obligar al colegio a elegir unos manuales que no eran los más idóneos… A buen entendedor pocas palabras bastan que dice el sabio refrán.

Al final, después de todo, este próximo curso 2018-2019 resulta que no, que no todos los alumnos de la Comunidad de Madrid van a tener acceso a este programa. En este curso solo tendrán acceso al programa aquellos que tengan una renta per cápita familiar de 4.260 euros o menos, los perceptores de la Renta Mínima de Inserción, familias en intervención social, tutelados en acogimiento residencial, víctimas de terrorismo y de violencia de género, alumnos con necesidades educativas y los beneficiarios de protección internacional.

Pero vamos, que no pasa nada, que al curso que viene, coincidiendo con que hay elecciones, habrá pan y toros para todos, ya verán ustedes como es así.

Cifuentes y Walking Dead

walkingdeadCristina Cifuentes está amortizada, más que amortizada diría yo. Cualquiera de los personajes de Walking Dead a su lado se ven mucho más lozanos y frescos que la presidenta madrileña.

Y día que pasa más evidente resulta todo. Y más negro su futuro, si es que dentro de la política le queda alguno. Desde que el día 21 de marzo eldiario.es publicó la noticia de que había obtenido un máster con notas falsificadas la presidenta Cifuentes se ha movido como alma en pena, desde entonces su agenda pública ha quedado vacía de actos. Es verdad que ha habido días festivos por medio, pero desde que, plasma mediante -y eso que ella se quiso convertir en adalid de la transparencia-, anunciase una querella criminal contra los periodistas (lo de matar al mensajero sigue gustando en política), no se le ha visto el pelo.

Se comenzaron dando unas vagas explicaciones que supongo que solo sirvieron para convencer a sus mas fieles acólitos, esos para los que cualquier cosa les vale porque para ellos la noticia de eldiario.es no era más que una burda invención de esos rojos que solo quieren hacer daño y mentir. Fue curioso, aunque para nada sorprendente, como algunos medios de comunicación simplemente quisieron pasar por el tema sin hacer ruido, posiblemente quedaría en nada y en unos días se olvidaría el tema, seguro que entre el fantasma de Flandes y algún tema más lo del curriculum y el master de Cifuentes pasaban pronto al olvido. Pero va a ser que no. Cifuentes y el PP madrileño han gestionado mal el tema, y lo han gestionado mal porque no han sabido, querido o podido (o las tres cosas a la vez) dar las pertinentes explicaciones (quizás tampoco hay explicación posible).

Cada día que iba pasando se iban conociendo nuevos detalles, nadie sabe de donde viene todo, mucho se ha especulado con que era fuego amigo, aunque mucho me temo que entre los populares madrileños no quedan muchos amigos, porque aquí no vale eso de los amigos de mis amigos son mis amigos, entre Granados, González, Aguirre y púnica que va y púnica que viene, la sensación que cunde en el ambiente es que los populares madrileños están de mierda hasta arriba, y esto de las notas falsas no es sino una gota más.

Veremos que sucede el próximo miércoles cuando tenga que dar explicaciones ante el pleno de la asamblea madrileña, los suyos saldrán diciendo que todo ha quedado claro y que no se trata más que de burdas manipulaciones, los de enfrente dirán que no ha respondido ni aclarado nada, y mientras, una vez más, Ciudadanos será el más beneficiado. Algunos han criticado su forma de actuar, pero personalmente creo que en esta ocasión han acertado, en su mano van a tener el poder decir que no les valen esas explicaciones, y si así lo desean retirarán desde ese momento su apoyo a Cifuentes, podrán pedir incluso su dimisión y seguramente serán los que más réditos terminen sacando del tema. Llevados hasta el extremo podrían condicionar incluso su apoyo a los presupuestos de Rajoy poniendo en el otro lado de la balanza el tema de la corrupción y las mentiras y entonces ¿qué?

Cifuentes game over.