Mes: abril 2020

Inmunidad de grupo y vuelta al cole

Creo que los expertos sanitarios deben dar su opinión, guste o no guste, independientemente de ideologías políticas, tienen que decir lo que dicta la ciencia. Y también creo que los políticos deben escucharlos, tener en cuenta sus apreciaciones y luego tomar decisiones en consecuencia. Decisiones que puede que no coincidan con todo lo que dicen los expertos, pero que deben tener en cuenta lo que les han dicho.

No sirve que los políticos se escuden en “lo dicen los técnicos, lo dicen los expertos”. Si se hiciera todo lo que dicen los expertos no necesitaríamos para nada a los políticos y nos los podríamos ahorrar (que, por cierto, quizás no fuera mala cosa). De un político esperamos que gestione, que tome decisiones.

Viene todo esto al hilo de que acabo de leer unas declaraciones de un pediatra, Fernando García-Sala, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, en las que dice que ‘los menores no deberían volver al colegio hasta que no se consiga una “inmunidad de grupo”, con más del 60 % de la población inmune a la COVID-19’. Y habla de septiembre/octubre como fecha de vuelta al cole…

Leo otro artículo en el que según un estudio de la Universidad de Harvard (14 de abril de 2020) la inmunidad de grupo no se alcanzará hasta julio… de 2022. ¡¡2022!!

Escuchaba a un doctor decir que ahora que se están empezando a realizar pruebas a sanitarios el número de positivos entre ellos ronda el 20%. Con lo que se puede suponer que como máximo debe andar por ahí el número de personas que han/hemos sido contagiadas y gozarían/gozaríamos de una posible inmunidad (porque tampoco parece que sea algo que esté demasiado claro).

No soy para nada experto, ni epidemiólogo ni nada que se le parezca, pero a mí esos datos se me quedan muy, muy cortos para pensar que en septiembre/octubre se pueda hablar de inmunidad de grupo, pero evidentemente no voy a llevar la contraria a los expertos (aunque ellos mismos no se pongan de acuerdo). Sí que quiero poner el acento en que lo de la vuelta al cole lo vemos hoy, a finales de abril, como algo muy, muy lejano, pero no estaría de más ir pensando en ello, que luego a este gobierno le pasa como con todas las cosas, que se hacen deprisa y sin pensarlas bien, y hay que cambiarlas y rectificarlas.

Fases y desfases

¡Qué nadie se preocupe! Lo he dicho ya en varias ocasiones, es necesario que haya tranquilidad, mucha tranquilidad, de lo que ayer tarde tras el consejo de ministros dijo Sánchez a lo que se nos dirá el sábado tras las pertinentes rectificaciones y por supuesto la medalla en la solapa que se pondrá Iglesias antes de pasar a la siguiente fase, mediará un abismo.

Según lee uno un periódico u otro resulta que no está del todo claro si se puede salir a hacer deporte el día 2 como nos dijo el presidente el fin de semana pasado o se podrá hacer el día 4 que es cuando empieza la fase 0.

Esto es una opinión muy subjetiva, pero la falta de credibilidad del gobierno crece día a día. También lo he comentado otras veces, rectificar es de sabios… y de Sánchez. Demasiadas incertidumbres, demasiado caos…, y es verdad que nunca nos habíamos enfrentado a una situación como esta, pero es que hoy uno dice A y mañana el otro dice B, así que yo hasta que no salga Iglesias diciendo C no me creo nada.

De las fases no voy a hablar, creo que en la tercera nos encontraremos todos (chiste malo), pero lo que es casi seguro es que antes de que las entendamos del todo ya habremos salido de esta. Eso sí, si yo fuera directivo de una televisión iba creando un “Master President”, todos los domingos en prime-time un programa nuevo, con un formato en el que los telespectadores pudieran votar online, tipo Eurovisión, dando puntos a las provincias amigas… “Toledo güan poin que había mucha gente en Zocodover sin guardar la distancia de seguridad, Cádiz chu poins, mucha gente en las terrazas tomándose sus cervecitas… Cáceres tuel poins, que los cacereños han cumplido con todas las medidas”. Y al final del todo, salen Sánchez o Illa y dicen Barcelona no pase a la fase I, Guipuzcoa pase a la fase II, Madrid se queda en la fase 0… Éxito asegurado y nosotros entretenidos. ¿Qué más quieren?

La importancia de tener unos datos verdaderos

Desde el principio de toda esta crisis sanitaria he venido diciendo que me parecía muy importante, fundamental, el disponer de unos datos fiables. Y datos fiables significa que además de que no se escondan números, era necesario (impresdindible) que todas las comunidades autónomas siguieran los mismos criterios a la hora de contabilizar contagiados, fallecidos… No se hizo al principio y no se está haciendo ahora.

Las comunidades autónomas, a pesar de la existencia de un mando único, han seguido sus propias directrices, cuando se empezó a sospechar que el número de fallecidos era mayor que el que nos estaban contando en las ruedas de prensa se ponían excusas más o menos aceptables. Después Cataluña decidió reconocer que el número de fallecidos era bastante mayor y así lo incluía en sus propios informes, aunque nunca se llegaron a contabilizar por Sanidad. Después la Comunidad de Madrid siguió los pasos de Cataluña y reconoció a los fallecidos en residencias y domicilios con lo que el número se disparaba, pero Sanidad seguía, y de hecho hoy sigue, sin incluirlos en sus números.

Distintos expertos y universidades han trabajado con modelos matemáticos con los que intentar ayudar en el control de la pandemia, pero algunos lo tuvieron que dejar cuando vieron que los datos que se estaban ofreciendo no eran validos, o se cambian los criterios con lo que las series dejaban de tener sentido. Aunque llevamos un par de semanas o más escuchando que se ha llegado al pico, que comenzaba a controlarse la situación, lo cierto es que cada día se repetía el mantra y los números, los fríos números a algunos no nos decían eso. El día 13 de abril publicaba en el diario una estimación del número de fallecidos para finales de este mes, 23.000 decía yo, y evidentemente me quedé corto, probablemente para entonces estemos en los 25.000. ¿Por qué me pasó esto?, pues porque contrariamente a lo que nos decían no habíamos tocado techo aunque se nos siguiera intentando engañar diciendo que se había superado el pico.

Hoy mismo desde Sanidad se nos ha vendido que por primera vez el número de curados es mayor que el número de nuevos diagnosticados. Una buena noticia sin ninguna duda. El problema es que si uno se va a los datos de hace unos días se encuentra con que Sanidad, por arte de magia, ha hecho desaparecer más de 11.000 positivos. Y además de los nuevos diagnosticados resulta que no se cuentan todos ¿?, el ministro Illa ha dicho por enésima vez que ‘esta vez si estamos doblegando la curva’. Según El Mundo, hoy habría 5.229 nuevos casos (el peor dato de las últimas semanas), aunque no tiene porque ser malo en sí, ya que podemos asumir que se están realizando más test que en días anteriores.

Ya está bien de cambios, manipulaciones, datos que se esconden o eliminan… La estructura de los datos no puede cambiar de un día para otro y desde el ministerio de Sanidad se ha hecho ya varias veces. El ministro Pedro Duque ha dicho: ‘No teníamos un plan de qué hacer en una pandemia. Ahora ya lo sabemos: lo que hay que hacer es poner muchísima más gente a recabar datos y recopilarlos’. Tiene razón, nos tendría que servir para la próxima pandemia, pero también para esta.

El árbol que no dejaba ver el bosque

Lee uno un titular de la Agencia EFE tal que este:

Y lo primero que piensa es ¿dónde estamos llegando?, ¿será también culpa del estado de alerta? Evidentemente estos jueces deben estar locos, porque intentar frenar un desahucio no parece que constituya un delito.

Lee después el tuit de uno de los muchos vicepresidentes que se gasta este gobierno y ya le queda casi perfectamente claro:

“Se condena a quien protestó por un desahucio vergonzoso”. Ya uno supone que la cosa debe ser seria e incluso puede haber un conflicto entre poder judicial y legislativo. Y me reafirmo, estos jueces además de locos deben ser unos sinvergüenzas.

¡¡Y además lo han hecho sin pruebas!! Eso por lo menos debe ser prevaricación.

Voy a leer la noticia completa, la de la Agencia EFE, que parece una fuente seria y fiable, poque me parece muy fuerte lo que ha pasado. Empieza así:

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado a un año y siete meses de prisión a la diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid Isa Serra por los delitos de atentado a la autoridad, lesiones leves y daños a raíz del intento de frenar un desahucio en el barrio de Lavapiés en 2014.

¡Coñe! que ahora dice que la condena no es por frenar un desahucio, sino por atentado a la autoridad, lesiones leves y daños a raíz del intento de frenar un desahucio. No parece lo mismo que estaba leyendo hace un momento.

Esto es como si ayudo a un viejecito a cruzar la calle y mientras lo hago, le robo la cartera y luego llega un medio y publica que me han condenado por ayudar a un viejecito a cruzar la calle. Aquí el problema es que muchos se quedan sólo en lo que dicen unos, los suyos, o en el titular de la noticia, el árbol que no deja ver el bosque, en definitiva.

Improvisaciones y tranquilidad

Estos últimos días estamos sufriendo un ‘chute’ de improvisaciones y rectificaciones que no ofrece (ninguna) tranquilidad a la sociedad. Llevábamos semanas escuchando que están estudiando las medidas de ‘desescalada’, pero claro cuando luego salen y explican, o mejor dicho, intentan explicar alguna de estas medidas, el resultado es que nos quedamos peor de como estábamos.

El último ejemplo fue ayer con el tema de los paseos de los niños. Es verdad que el gobierno por una vez consiguió poner a todo el mundo de acuerdo, pero de acuerdo en que lo habían hecho mal. Si hasta los socios del gobierno salieron diciéndolo… Curioso como algunos intentaban a media tarde justificar con las razones más peregrinas lo que a todas luces no tenía justificación, pero es lo que sucede con los que ponen por delante del sentido común la ideología.

Creo que a nadie se le escapa que las últimas semanas de confinamiento van a ser las más complicadas. Si además las medidas que se tomen salen mal, cosa que puede suceder, las tortas que le van a caer al gobierno van a ser de órdago. Por eso es imprescindible ser tremendamente claro, explicar con detalle las decisiones, mostrar los informes de los expertos en los que se basan, y también por supuesto no tomar una decisión y rectificarla seis horas después. Es una opinión mía, pero creo que toda la culpa del jaleo la tiene Pedro Sánchez, que el sábado, en su homilía de las tres, salió poniendo fecha a la salida de los niños, podría ser que después los expertos le dijeran que cuidado, que a lo mejor todavía era demasiado pronto y había riesgo, y se vieron en la obligación de recular. A mí me gustaría escuchar hoy las explicaciones de los expertos que hayan aconsejado o desaconsejado estas medidas, las de los políticos es que ya no me las creo. Se dedican a lanzar bulos y posiblemente ya estén siendo investigados por la Guardia Civil. 😉

Merece la pena leer esté artículo de Fernando Garea y Juanma Romero porque aporta luces a lo que ayer sucedió.

Que nadie se preocupe que de aquí a que todo esto se publique en el BOE nos podemos encontrar con que la RAE tiene que buscar un hueco para añadir una acepción nueva a la palabra ‘paseo’.

Instrucciones para final de curso en la Comunidad de Madrid

Finalmente se ha hecho publica la resolución con las instrucciones para el desarrollo del tercer trimestre y final del curso 2019-2020 en la Comunidad de Madrid como consecuencia del estado de alarma provocado por la COVID-19.

En este enlace se puede acceder a estas instrucciones que básicamente ni dicen, ni aclaran absolutamente nada. El documento siendo suave es poco concreto, no especifica que ocurre con 4º Eso, 2º Bachillerato o Formación Profesional. Vamos que no dice nada nuevo.

¿Resumen? Pues nada de nada, que los profes hagan lo que buenamente puedan, que lo lleven del mejor modo posible y que ¡paciencia para todos! Por si alguien se iba a creer que el único que gestiona mal las crisis es el gobierno central, que le quede claro que los autonómicos no le andan a la zaga.

‘Alivio parcial del desconfinamiento’ lo han llamado

¡¡Tranquilidad, que nadie se preocupe todavía!!, de aquí al día 27 de abril todo cambiará tres o cuatro veces. No sería la primera vez, estamos con el gobierno de donde dije digo, digo Diego.

Probablemente nunca ha habido un consejo de ministros del que las familias y en particular los niños estuvieran tan pendientes. Hoy se decidía qué va a pasar con los niños, cuándo pueden salir, el tiempo que pueden estar en la calle, si tienen que ir acompañados… Esta mañana, antes del consejo de ministros, la ministra Celaá hablaba de los 12 años como algo bastante decidido, pero aclarar, lo que se dice aclarar, más bien poco. Luego el ministro Garzón (el que dijo que desde que no hay deportes se apuesta menos a los deportes) habló de los 14 años…, pero lo que parecía bastante claro es que los niños iban a poder salir a pasear en algún momento.

Y al final, ¿qué? Pues que el gobierno se desdice (por el momento) y decide que los menores de 14 años sólo pueden salir para acompañar a un adulto a la compra, a bancos y farmacias… ¡¡Me lo explique!!, que decía Macario. Esto es algo que en principio se podía hacer antes de hoy, si tú tienes un hijo de 3 años y no tienes con quién dejarle cuando vas a hacer la compra, te lo llevabas. Todos suponíamos que lo que se iba a permitir era salir a dar un paseo, pero va a ser que no (de momento). De los mayores de 14 años no se ha dicho nada, porque según la portavoz del gobierno ya iban a comprar el pan y el periódico y ellos no necesitan medidas excepcionales.

Esta tarde es posible que cambien lo anunciado cuando se reúnan los técnicos y cuando se den cuenta que han hecho un pan con unas tortas. Personalmente, si alguien me pregunta, me parece que tomar esta decisión y no tomar ninguna es poco más o menos lo mismo. Se me ocurre que es posible que a lo peor las cosas no van tan bien como se nos cuentan y la ‘desescalada’ tenga que esperar aún un poco más. Si es así, mejor que se diga y los sufridos ciudadanos lo entenderíamos. A mí que me digan que a partir del día 27 puedo llevar a mi hija de 10 años a hacer la compra me parece, con perdón, una paponada. A hacer la compra no la llevo, sí que la llevaría a dar un paseo por el cerro o por el campo, pero ¿a comprar?, ¿a la farmacia?, ¿al banco?
Sabemos que la Moncloa ha sido un foco de expansión y contagio del virus, han caído ministros, ministras, técnicos, familiares del presidente… Desde ya solicito a quien le competa un estudio que asegure que este virus no afecta a las neuronas de los que tienen que tomar las decisiones, empiezo a pensar que algo les afecta.