Ironías y libros de texto

Han sido varias las ocasiones (1, 2, 3, 4, 5…), en las que he hablado de libros de texto en este blog. Y no he escondido mi opinión al respecto, no me gustan. Veo en los libros de texto más un negocio que otra cosa. Un negocio para las editoriales, un negocio para el comercio por Internet, y me refiero específicamente a Amazon (no hay datos públicos al respecto pero estoy convencido de que un muy buen porcentaje de sus beneficios vienen por este camino), un negocio también para muchos colegios concertados y privados que bordeando los límites de lo ético, que no de lo legal, se dedican a actuar como libreros cuando empieza el curso.

Lo he dicho ya en alguna ocasión pero me parece muy, muy triste que nada más empezar el curso el propio profesor diga a sus alumnos que el libro de texto que les han obligado a comprar no le gusta, y que por tanto no lo va a seguir, y así les da material fotocopiable de otras editoriales, o problemas que descarga de Internet porque con un criterio perfectamente respetable le parecen mejores, más interesantes o más didácticos. Igual de triste me parece que los alumnos te lleguen y te digan que su profesor no sigue el libro, que simplemente lo utiliza para señalarles los problemas que tienen que hacer como tarea. Es más habitual de lo que ustedes, amables lectores, pueden creer, y si no hagan la prueba y pregunten a hijos y conocidos.

Se que hay muchos profesores que siguen este blog, algunos no estarán de acuerdo con lo que estoy diciendo y seguro que tienen su parte de razón, estoy generalizando, pero como digo esta denuncia que hago aquí es algo muy habitual. Pero también hay algunos profesores que me han reconocido directamente que ellos no quieren tal o cual libro de texto pero desde la dirección o el departamento correspondiente “se lo imponen”, no creo necesario aclarar el tipo de intereses a los que son debidas estas decisiones.

Un libro de texto pasa, o debería pasar, muchas revisiones antes de ser enviado a imprenta, las ambigüedades no deberían existir en estos manuales que entiendo han tenido que ser revisados por expertos. O quizás no. Supongo que me estoy haciendo mayor y por eso los libros de texto, los que utilizan mis alumnos, o los de mis hijas sin ir más lejos, me parecen malos de solemnidad. La imagen que aquí dejo es solo un ejemplo de un libro de lengua de tercero de primaria de la editorial SM.

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Amables lectores les invito a que intenten resolver el ejercicio 5. ¿Qué sustantivo sobra en cada fila?

A mí, en la primera fila se me ocurre que podría sobrar guirnalda, porque es el único de los sustantivo con un número impar de letras. Aunque también podría ser estrella que es la única que empieza por vocal. ¿Y si es polvorones que es la única masculina?

En la segunda fila se me ocurre que el sustantivo erróneo es uvas porque es el único de todos ellos que empieza por vocal, aunque claro ¿quién me dice que no es roscón que es la única palabra con tilde?.

En la tercera fila yo apostaría por rey, es la única que lleva la i griega o ye, no sólo en la fila sino en todo el ejercicio, pero lo cierto es que dudo, porque podría ser lazo como única palabra llana del grupo. Aunque finalmente me quedaría con rey, porque es la única carta de la baraja española que figura en la lista.

Por cierto, no hago nunca los deberes de mis hijas, pero si me piden ayuda intento ofrecérsela, en este caso le he dicho lo que he escrito más arriba pero también le he ofrecido otras respuestas, ella es la que he decidido con cual se quedaba 😀

En fin, lo tomaré con ironía y sentido del humor… No queda otra.

 

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