Carta abierta a… Pilar Quintana

cartaUna carta que comencé a escribir hace más de un mes y que finalmente por distintas circunstancias que ahora no vienen al caso se terminó quedando olvidada en el cajón. Algunos amigos sabíais que estaba escrita, de hecho la esperabais, pero supongo que faltaba algo, y es que seguramente no era el momento aún de poner el sello y enviarla. Los hechos sin embargo son tozudos, y no tiene sentido, menos aún ahora, que la carta quede guardada durmiendo el sueño de los justos… Ha habido que cambiarla porque en este último mes los acontecimientos se han precipitado y lo que primero era únicamente dejar el cargo de portavoz después se convirtió en una marcha completa dejando también el acta de concejal e incluso el partido, y finalmente se ha quedado en la dimisión como concejal pero sin abandonar el partido… Un sinvivir, vamos.

Querida Pilar:

Hace algo más de un mes nos enterábamos de que tras doce años como portavoz de Acipa, es decir tres legislaturas completas, dejabas el cargo y cedías los trastos a tu número dos, Jesús Blasco. Fue en ese momento cuando comencé a redactar esta carta, una carta que pretendía ser de despedida y también de agradecimiento. Finalmente los hechos me han obligado a rehacerla y es que lo que nadie intuía en aquel momento era que, para bien o para mal, estabas tomando una decisión de la que, aunque nunca lo reconozcas, sinceramente, creo que hoy te arrepientes…, y no, no me estoy refiriendo al hecho de dejar el cargo de concejal, estoy hablando de dejar en manos de tu número dos la portavocía del partido, pero ya hablaremos, aunque sea entre líneas, de eso cuando toque.

Los resultados electorales fueron la espoleta que precipitaron y desencadenaron todos los hechos que iban a irse produciendo en días posteriores. ¿Habían sido malos los resultados de Acipa? No, abiertamente no se puede decir eso, de hecho de todos los partidos con representación en la anterior legislatura el PSOE cayó en votos y PP e IU se llevaron un batacazo más que importante, y Acipa fue el único en aumentar su número de votantes. Pero lo cierto es que el resultado era bastante peor de lo que tú y tu gente barajabais, posiblemente tus expectativas se iban al menos a cuatro concejales y os quedasteis sólo en dos.

Decisión sorprendente para algunos, esperada por otros pero ciertamente conocida por tus compañeros de partido. Al día siguiente de celebrarse las elecciones publicabas en tu muro de Facebook algo que sonaba “muy mucho” a despedida, al menos a mí me resultaba más que evidente. Los tiempos verbales que utilizabas no me dejaban lugar a dudas, y de hecho te lo comenté allí mismo. Recuerdo que me mandaste un mensaje privado diciéndome que era de los pocos que había entendido bien lo que habías querido decir y que sí, que sabía leer muy bien entre líneas. Algunos especulamos entonces con la posibilidad de que ni siquiera recogerías el acta de concejal, y nos equivocamos, no me duelen prendas en reconocerlo, está visto que en esto de la política acierto menos que una escopeta de feria.

De todos modos justo es reconocer que los que pensamos aquello nos equivocamos por muy poco, tú decisión firme era la de abandonar, y si no acertamos fue porque tu gente, tus compañeros de Acipa, no querían dejarte marchar, te pidieron que siguieras y aunque seguramente ellos pensaban que te habían convencido, tú, en tu fuero interno, no lo tenías tan claro. Y decidiste que ibas a seguir porque te debías a ellos, pasarías la portavocía a Jesús, alguien de confianza, y tú ocuparías un discreto segundo plano, al menos por un tiempo. Emprendías una marcha silenciosa… que al final no fue tal (en cuanto a lo de silenciosa me refiero).

Hablaba más arriba de que esto es una carta de despedida, sinceramente me gustaría pensar que se trata de un hasta luego, pero seguramente tu tiempo en la política de primera línea ya pasó. Algún rival político, o incluso algún no rival, leerán esta carta como si de un epitafio político se tratase, no es esa mi intención, pero allá cada cual. Muchos, la mayoría se van de la política sin dejar huella, creo que tú si la has dejado.

Tengo que reconocer que no tengo nada claro qué es lo que  debe hacer un político cuando obtiene un mal resultado, ¿dimitir y dejar paso a otros? o ¿cumplir en el lugar en el que le han colocado los ciudadanos? No lo sé, supongo que hay opiniones para todos los gustos, y al final terminaremos criticando al que no nos gusta haga lo que haga y alabando al que es de nuestra cuerda tome la decisión que tome. No voy a juzgar pues si tu decisión es acertada o errada, cada cual que piense lo que quiera.

Hace un par de meses charlábamos y te desvelaba un secreto, y tú a cambio me desvelabas otro. Creo que en persona, cara a cara me refiero, no habíamos hablado antes más de un par de veces más allá de algunos saludos puntuales. Pero a través de las redes si que hemos mantenido alguna que otra conversación interesante, discrepando incluso, aunque ni tu tono ni el mío seguramente dieran pie a verlo así para alguien ajeno a la conversación. Eres vehemente, es difícil por no decir imposible, hacerte cambiar de opinión, pero defiendes tus ideas con argumentos y además, al menos conmigo así ha sido siempre, de forma muy respetuosa, cosa que otros no pueden decir.

Siempre he sentido una cierta simpatía hacía ti, y en esta carta te voy a contar de dónde viene. Hace muchos años, casi quince, en un foro de internet en el que todos escribíamos con algún seudónimo (seguro que algún lector recuerda al pobrecito hablador, o a pauso, o a Sofonisba, o a caminante, o a fueguito, o a arca…), alguien me dijo que quien se escondía tras mi seudónimo era Pilar Quintana. ¿Y quién es esa, dije yo?

Como tantas veces me fui a preguntar a quién sabía más que yo, a quién de verdad te conocía, y me habló bien de ti. Casi diría que me habló muy bien de ti, pero solo lo voy a insinuar no vaya a ser que te crezcas. 🙂 Desde ese momento aumentó mi simpatía hacia tu persona, si además alguien me confundía contigo no debías ser mala gente, vamos digo yo. 🙂

Pilar, tú has sido probablemente la concejal capaz de decir más palabras por minuto, lo cual está muy bien si como es el caso además no va acompañado de un número de sandeces directamente proporcional al número de palabras, en ocasiones incluso te atropellabas hablando, pero pese a todo siempre me quedaba la sensación de que se te entendía mejor que a nadie, porque hablabas muy claro y no había dobleces en tu mensaje. Podías gustar más o menos, pero nadie podría nunca achacarte falta de honestidad, coherencia y trabajo. Eso, teniendo en cuenta el avispero en que se ha convertido la política en los últimos tiempos, no es moco de pavo.

No sé si eres o no rencorosa, no me lo parece, pero supongo que cuando aquel jefe tuyo decidió que ya estaba bien, que hasta ahí habías llegado, lo hizo porque su ego le impedía aceptar que había alguien inteligente y valioso a su lado, tanto que empezaba a hacerle sombra. Podías haber reculado, pero no es tu estilo, siempre de frente, hasta el final, podrías haber agachado la cabeza, total es lo que se acostumbra en este mundo de la política, y seguramente entonces las cosas te habrían ido mejor, habrías continuado ascendiendo, pero de lo que estoy seguro es de que nunca jamás te lo habrías perdonado. Acertaste tomando esa decisión en aquel momento, seguramente muchas noches habrás pensado antes de dormir si obraste correctamente, ya te digo yo que sí.

Creaste un partido de la nada, y aquí sigue, veremos por cuánto tiempo. Incómodo siempre con el gobierno de turno, para los de un lado eras la derecha más recalcitrante, para los del otro la muleta que usaban PSOE e IU para meter una cuña de la misma madera. Creo que se equivocaban los unos y los otros, tan acostumbrados a la simplificación esa de estás conmigo o estás contra mí, simplemente eras tú, y tus circunstancias. Y fíjate que digo tú, y no digo Acipa. Probablemente eso es lo peor que se te pueda echar en cara, que el partido para bien o para mal se identifica con tu persona, si me aceptas un consejo que seguro que ya has escuchado más veces, lo que debéis hacer en estos años es conseguir que esa idea pase a mejor vida. Mimbres hay para ello, el primer paso está dado, es posible que demasiado pronto, incluso de forma equivocada, pero a lo hecho, pecho.

Tu paso por la política no ha sido un camino de rosas desde que fundaste Acipa, porque son muchos los advenedizos que se te han juntado intentando medrar y no siempre los pusiste en su sitio, detrás de una fachada en algún caso pétrea creo que resultaba demasiado fácil engañarte y eso, lo quieras o no, quedará en tu debe, desconozco si es por esa virtud que tienes en creer y confiar en la gente o más bien se trata de un gran defecto tuyo el no saber con quién te juntas. No es necesario dar nombres porque en la mente los tenemos. Puede que me equivoque, pero eres demasiado blanda y así te ha pasado no una, ni dos sino más veces. Justo ahora cuando más podías decir y más se podía valorar tu trabajo das un paso atrás…

Hace unos días me pedían tres palabras para definirte, hablé de trabajo, de honestidad y de coherencia, supongo que podría haber elegido otras, podría haber hablado de lealtad, de perfeccionismo, de sinceridad. Son actitudes que te exiges al máximo, en alguna ocasión incluso por encima de tus posibilidades, pero también es lo que exiges a los demás y cuando no te lo dan no lo perdonas. Muy reciente tenemos el último, o quizás el penúltimo ejemplo de ello, en lo que para ti ha sido una enorme decepción porque nunca te habrías esperado lo que tú has considerado una enorme falta de lealtad y eso que alguno, seguro, te habría avisado.

Esta mañana, en tu último pleno, pensaba que habría por parte de la alcaldesa alguna palabra especial de despedida para ti tras tantos años dando el callo, no las he escuchado, supongo que si las habrá habido en privado y más habrá los próximos días.

Me despido ya de ti Pilar, no con un adiós, sino con un hasta siempre. Es un adiós de la vida política y pública, seguro que ahora pierdes algunos amigos, otros, los que de verdad merecen la pena, seguirán estando a tu lado. Tienes trabajo por delante si quieres que ese hijo tuyo que es Acipa siga adelante y dentro de cuatro años tenga algún futuro, no es el tuyo ahora un trabajo de primera línea, ni de exposición pública y mediática, creo que tampoco te importa porque no eres demasiado amiga de focos, pero si finalmente consigues verlo como un trabajo apasionante seguro que dará frutos, en otro caso me temo que se irá al garete.

La política no te ha dado ni la mitad de lo que tú le has aportado a ella, no digo con esto que sea injusta, simplemente es como es. Y porque es desagradecida no quiero que termines de leer la carta sin recibir mi agradecimiento por tu trabajo. Gracias Pilar.

Muchos besos y mucha suerte en el nuevo camino.

JL

Carta abierta a… Pilar Quintana

Carta abierta a… un par de gilipollos

cartaReconozco que me resulta cargante ese uso tan poco natural del lenguaje que algunos (y algunas) en especial los políticos (y las políticas) llevan tan a gala últimamente. Reconozco que si me disgusta cuando lo oigo, peor aún es cuando lo veo escrito. Así que una vez más tomamos papel y pluma para escribir una nueva carta, esta va dirigida a dos concejales asturianos, un concejal y una concejala más concretamente, Rogelio Crespo y Luz María Bulnes, son los que yo, cariñosamente llamo, un par de gilipollos.

Estimados Rogelio y Luz María, mis estimados gilipollos:

Uno lee las noticias y de vez en cuando piensa que se ha equivocado de página y ha entrado en El Mundo Today. Eso me pasó a mí cuando a través de un enlace accedí a una noticia que publicaba El comercio: Somos Corvera suprime el uso del masculino y solo hablará en femenino.

Dice la noticia que los dos concejales de Somos Corvera habéis decidido suprimir el tratamiento masculino en vuestras intervenciones públicas y en los comunicados oficiales. Así parece que os referiréis en todas vuestras comunicaciones a “las vecinas” del concejo o a “las ciudadanas” como un paso más en la lucha contra el lenguaje sexista.

Supongo que consideráis el uso del femenino como neutro porque en otro caso sería discriminatorio, ¿verdad?

Arturo Pérez-Reverte no ha tardado en salir a la palestra y como académico ha querido poner los puntos sobre las íes. Al buen hombre creo que no le falta razón:

Ante este comentario amigo Rogelio, has tenido que aclarar  que no se trata de «ninguna guerra contra la Real Academia», sino de la simple y llana decisión de “introducir más palabras femeninas, frente al uso común del masculino” con la esperanza de “visibilizar un problema social” y “abrir un debate sobre la situación de la mujer”. Pero claro, Pérez-Reverte ha vuelto a desenfundar el dedo en el twitter y ha compartido un más que interesante artículo del académico de la RAE, Ignacio Bosque:

Voy a deciros algo, mientras iba escribiendo la carta he empezado a pensar como voy a hablar a partir de ahora en casa, así cuando hable con mis hijas y con mi mujer y les vaya a decir algo cambiaré y no diré: “Chicas, venga vámonos todos a la piscina”, ahora tendré que decir “chicas, venga vámonos todas y todo a la piscina”. Mucho más moderno, menos discriminatorio, visibilizando un grave problema social que tenemos en casa y abriendo un interesante debate sobre su situación.

Pero no. Acabo de hacer la prueba y me han mirado todas (femenino) un poco como que así, diciendo ¿y a este tonto ahora que mosca (o mosco) le ha picado? No les falta razón.

Termino ya, no sois los primeros ni seréis los últimos en sacar este tema a colación, hace solo unos meses en una reunión con políticos a la que asistí, salió una chica hablando y empezó por saludarnos a todas y a todos, cada vez que decía algo repetía el todas y todos, pero una vez supongo que le traicionó el subconsciente (o el inconsciente) y se le escapó un todes con el que se quedó más ancha que larga. Ahí si que me sentí yo bien representado 🙂

Es lo que tiene ser tan políticamente correcto y tan gilipollos a la vez.

Un saludo cariñoso (o cariñosa)

JL

Carta abierta a… un par de gilipollos

[Libros] Los últimos días de nuestros padres, Joël Dicker

Joël Dicker se convirtió hace un par de años en un auténtico fenómeno de ventas con La verdad sobre el caso Harry Quebert, del que ya hablamos por aquí en su momento. Como dije entonces me gustó ese libro, para unos genial y para otros un auténtico bodrio, y aunque sabía que el escritor nacido en Suiza había escrito otro libro anteriormente no ha sido hasta ahora cuando me he puesto con su lectura.

losultimosdiasdenuestrospadresTítulo: Los últimos días de nuestros padres
Título original: Les derniers jours de nos pères
Autor: Joël Dicker.
Traductor: Juan Carlos Durán Romero
ISBN: 978-6071135513
Editorial:
Alfaguara
Fecha de publicación:
Noviembre 2014

Sinopsis: En 1940 Winston Churchill tiene una idea que cambiará el curso de la guerra: crear una nueva sección de los servicios secretos, el Special Operations Executive (SOE), para llevar a cabo acciones de sabotaje desde el interior de las líneas enemigas. Unos meses más tarde, el joven Paul-Émile deja París rumbo a Londres con la esperanza de unirse a la Resistencia. El SOE no tarda en llamarlo a sus filas, junto a un grupo de jóvenes compañeros. Tras un entrenamiento brutal, los pocos elegidos conocerán el amor, el miedo y la amistad, y serán enviados en misión a la Francia ocupada. Pero el contraespionaje alemán ya ha sido alertado.

Un jovencísimo Joël Dicker, que luego deslumbrará a más de dos millones de lectores con La verdad sobre el caso Harry Quebert, aborda un hecho de la Segunda Guerra Mundial que fue mantenido en secreto durante años, y demuestra, en esta novela ganadora del Premio de los Escritores Ginebrinos, su talento para crear una historia y unos personajes inolvidables.

Opinión personal: Aunque este libro se escribió antes del que dio fama mundial a Joël Dicker y ni la historia, ni los personajes, ni la trama tienen nada que ver, lo cierto es que es difícil permanecer ajeno a la idea de que están escritos por el mismo autor y posiblemente es algo que termina pesando a esta historia. Que haya sido publicado, aquí en España, y en gran parte del mundo, en fecha posterior hace inevitable, para bien y para mal, las comparaciones entre ambas historias.

Los últimos días de nuestros padres intenta traernos una visión diferente de la Segunda Guerra Mundial y en buena parte lo consigue, con un planteamiento que yo no calificaría de original, pero si algo distinto. Aún así, en algunos momentos de la historia me parecía que caía demasiado en la simplicidad tanto en la trama, como en los propios personajes e incluso en el desarrollo de la historia y además me dejó la sensación de ir de más a menos.

Un libro que se lee con facilidad, que no aburre pero tampoco termina de enganchar, y al que posiblemente le falta emoción y en algunos momentos le sobra tristeza aunque no podemos olvidar el momento histórico en el que se desarrolla la narración.

Algo que recuerdo tras leer La verdad sobre el caso Harry Quebert es la sensación de encontrarme con algún giro en la historia demasiado forzado y aquí ha vuelto a sucederme, no diría que sea un autor tramposo, pero si algo previsible.

 

[Libros] Los últimos días de nuestros padres, Joël Dicker

Mis enlaces semanales (XXIX)

Pasado ya el último fin de semana de julio, fiel a la cita habitual, os traigo mi recopilación de enlaces semanales, llegamos ya a la edición número veintinueve de la misma.

Internet1Como sabéis los lectores habituales del blog se trata de enlaces a artículos que me han parecido interesantes y que durante la semana he ido publicando bien a través de mi cuenta en Twitter, en la colección de Enlaces de Google+, en Tumblr,o bien en el Flip-30 de diferencia, una revista en Flipboard , en la que se incluyen la mayoría de estos contenidos además de algunos otros, y que os animo a que sigáis.

Esta semana, como también es costumbre, hay un poco de todo, política, lectura…

Comenzamos esta semana con un artículo que se publicó hace más de cuatro años en anatarambana literatura infantil, su título Vacaciones, lectura y niños. Diez consejos.

Siguiendo con el mismo tema, en Que leer nos traen Nueve maneras de enseñar a los niños a odiar la literatura… Pero también nos ofrecen el decálogo del niño lector. Lo uno por lo otro.  

En Inquietanzas había autor invitado y ha escrito sobre El cuadro impresionista de la pobreza.

David Jiménez nos trae en El Mundo el artículo: No es país para leyes.

Fernando Savater, en El País, deja un artículo que seguro que no gustará a muchos, pero ciertamente es lo que hay: Gobernar.

Pagar por ir a la guerra, artículo de Antonio Pampliega  en octubre de 2010, uno de los periodistas españoles secuestrados en Siria y publicado hace cinco años… Supongo que a más de un periodista hecho y derecho, pero también a los que están en ciernes, le darán ganas de llorar.

Una de esas cosas que uno nunca llegará a entender: No le he denunciado por miedo a su venganza. Supongo que solo es la punta del iceberg. 😦

Arsenio Escolar habla en 20minutos de la clarividente apuesta de El País… y es que según él nunca aciertan.

José Sanclemente, del que esta semana reseñaba en el blog un libro, publica un interesante artículo en su blog personal: El control político de los medios de comunicación.

Como cada semana termino desde Aranjuez, esta vez con dos enlaces, una entrevista de El escarpelo a la alcaldesa de Aranjuez, y la crónica que hizo en su muro de Facebook Laura Barreiro Marañón sobre Nadarandando, un curioso descenso por el Río Tajo.

Mis enlaces semanales (XXIX)

[Libros] Tienes que contarlo, José Sanclemente

Tienes que contarlo es uno de esos libros que dormía el sueño de los justos en mi lector electrónico desde hace ya un tiempo. Buscando la información resulta que lo compré en Amazon allá por septiembre del año pasado en una de esas típicas ofertas de esta tienda en la que te ofrecen el libro de forma gratuita. Me llamó la atención porque seguía en Twitter a su autor, José Sanclemente, un periodista que mantiene un interesante blog en el que se habla de un tema recurrente a lo largo de la historia, los medios de comunicación.

tienesquecontarloTítulo: Tienes que contarlo.
Autor:
José Sanclemente.
ISBN: 978-84-9918-447-0
Editorial:
Roca Editorial.
Fecha de publicación:
Marzo 2012

Sinopsis: El asesinato del periodista Belarmino Suárez, Krugman, varios años corresponsal en Nueva York y el profesional más influyente del diario El Universal, —perteneciente al mayor grupo de comunicación español—, es investigado por el inspector Julián Ortega, un policía enemigo de los métodos que emplea la policía científica. El inspector se verá presionado por el propietario del grupo de comunicación y por el Gobierno, que está a pocos meses de las elecciones.
La periodista Leire Castelló, redactora de sucesos de El Universal, una mujer intuitiva y decidida se meterá en el ojo del huracán de la investigación de la muerte de Krugman, poniendo su vida en peligro. Trabajará en el caso con las limitaciones que tiene un diario en crisis y en plena restructuración de plantilla, un ambiente enrarecido donde reina el desánimo y en el que el director hace esfuerzos baldíos por recuperar a sus lectores mientras que el editor muestra poco interés por el periódico.
El inspector Ortega y Leire Castelló acabarán colaborando para descubrir qué se esconde detrás del asesinato de un reputado periodista de investigación y que intentan ocultar aquellos que decidieron silenciarlo para siempre. 

Opinión personal: Tienes que contarlo es una historia de lectura fácil y ágil que además tiene la virtud de atrapar desde las primeras páginas. Una historia en la que no termina de quedarme claro si lo fundamental es la trama de la investigación del asesinato del periodista o una nada velada crítica al mundo del periodismo actual, a la situación laboral de los periodistas, a que los medios no hayan sabido adaptarse a los nuevos tiempos e Internet se los esté comiendo, al enfrentamiento patente entre medios de comunicación y redes sociales. Desde el principio se hace más que evidente que el autor es buen conocedor del tema.

Un thriller al uso, con buenos, malos y muy malos, donde nada es lo que parece, donde por supuesto tiene que haber algo de amor y que Sanclemente maneja con soltura, soltando las dosis justas de información para mantener siempre la intriga. Quizás en algún momento algo previsible en su desarrollo y con unos personajes un tanto superficiales, y algo tópicos.

Un libro que puede hacernos pasar un rato entretenido si no exigimos demasiado pero somos amantes del género.

[Libros] Tienes que contarlo, José Sanclemente

[Cine] Del revés (Inside out)

El artículo de hoy es un poco distinto a lo habitual porque en la misma entrada vamos a dar nuestra opinión sobre esta película Paula, Celia y yo mismo, pero es que además, hoy se estrena en el blog la pequeña de la familia, Adriana.

Lo de escribir todavía le viene un poco grande así que os vamos a dejar un audio con su opinión sobre la película respondiendo a preguntas de Celia, pero seguro que más pronto que tarde, ella también se añade al elenco de juntaletras que formamos 30 de diferencia.

Creo, además, que esta película viene muy bien para ver diferentes puntos de vista, el de un adulto, y el de tres niñas, de 11, 9 y 6 años respectivamente, y es que seguro que a cada uno de nosotros nos llamarpm la atención cosas muy diferentes.

Por cierto los comentarios posteriores van cargados de spoilers, así que avisados estáis. 🙂

insideout

Adriana (6 años)

Celia (9 años)

Me ha gustado la película DEL REVÉS porque es muy graciosa, y cuando Alegría y Tristeza se pierden tienen que trabajar juntas para llegar a la central, pero Tristeza no puede tocar los recuerdos fundamentales porque se vuelven azules que es el color de los recuerdos tristes.

Cuando llegan a la central no pueden pasar porque hay un cristal que no se puede abrir entonces Asco empieza a insultar a Ira que se enfada y le empieza a salir humo de la cabeza. Asco aprovecha que Ira está furioso y quema el cristal. Luego Alegría le da a Tristeza un recuerdo fundamental y este se vuelve azul, pero aparece un nuevo recuerdo que es alegre y triste a la vez.

Yo tengo un poco de cada emoción, Ira bastante, Asco, a veces, a la hora de comer, Alegría tengo mucha, Tristeza pocas veces y Miedo de vez en cuando.

 Paula (11 años)

Esta película trata sobre las emociones que sentimos, y vemos que si falta alguna de ella las cosas van mal porque por mucho que las demás emociones traten de ser como ella no pueden porque “ira” es “ira” y “alegría” es “alegría”.

La historia comienza cuando Riley nace y con ella sus emociones: alegría, tristeza, ira, asco y miedo. Según Riley va creciendo y aparecen nuevas situaciones en su vida estas emociones van apareciendo en mayor o menor medida. Poco a poco la mente de Riley se llena y todo lo que ocurre cada día se va almacenando y cuando Riley olvida esas situaciones se van tirando a un vertedero del que nunca volverán.

Un día, de repente, Tristeza tocó uno de los recuerdos esenciales alegres de Riley y además de convertirse en un recuerdo triste se cayó y el tubo que lleva a la “Memoria a largo plazo” lo absorbe junto a Alegría y Tristeza.

En “Memoria a largo plazo” las cosas van de mal en peor y como en la central falta alegría, las “islas de la personalidad” de Riley se empiezan a desmoronar, pero Tristeza y Alegría no se rendirán.

Finalmente Tristeza comienza a huir de Alegría hasta que llegan a Imaginalandia donde Tristeza salta y Alegría coge un gran impulso hasta llegar a la ventana de la central, pero no se abre. Asco comienza a enfadar a Ira hasta que le sale fuego de la cabeza y quema el cristal, y ya con Alegría y Tristeza en la central todo vuelve a la normalidad.

José Luis (xx años)

Las películas de Pixar se suelen contar por éxitos, y vistos los primeros resultados en la asistencia a las salas de cine en su primera semana en las salas, parece que Inside Out, o Del revés como ha sido traducida aquí, no va a ser menos.

Hacer una película en la que las protagonistas sean las emociones no parece cosa fácil, que esa película además guste a mayores y pequeños aún tiene que ser más complicado, pero supongo que para la gente de Disney Pixar no hay misión imposible.

Una película que, dependiendo de la edad que tengamos, y por supuesto de nuestro estado emocional, tendrá diferentes lecturas para cada uno. Los más pequeños tendrán ojos para los dibujos, para la animación y por supuesto entenderán un poco mejor esas reacciones, a veces inesperadas que todos tenemos y supongo que la gran mayoría tenderán a identificarse con Alegría. Los adolescentes dejarán algo de lado esos dibujos y se fijarán más en el fondo de la historia, en cómo estamos regidos por unos sentimientos, en cómo a veces no entendemos las decisiones que toman los padres y seguramente se verán más reflejados en la “protagonista humana” de la historia, en sus cambios de humor, en las dificultades a las que se tiene que enfrentar, en el nuevo mundo que se les abre. ¿Y los mayores? Pues como decía antes supongo que cada uno tendrá una visión distinta de la historia. Una historia en la que el protagonista no es una princesa, no es un coche, no es un animal, es algo mucho menos tangible, la historia se centra en cinco emociones, alegría, tristeza, asco, miedo e ira. Y como soy de los que piensan que Pixar no da puntada sin hilo, intuyo que si en esta película la emoción que tiene mayor protagonismo es alegría, para sucesivas Inside Out 2, 3… el protagonista irá cambiando en consonancia con los cambios de edad de la protagonista.

Antes de comenzar la película tenía mis dudas de cómo los pequeños iban a poder interiorizar, cómo iban a entender y cómo se iban a identificar con esas cinco emociones que viven en la cabeza de cada uno de nosotros, pero puedo asegurar que transcurridos dos minutos ya estamos todos dentro de la historia. Creo que la palabra cerebro no se escucha a lo largo de la película pero en cambio habéis podido ver como las chicas hablaban antes de la central, de recuerdos esenciales, de memoria a largo plazo, de islas de la personalidad… y todo bajo una consola situada en una especie de torre de control.

Del revés consigue hurgar en nuestras emociones sin que nunca falte el humor, con algunos gags que creo que pasarán a la historia del cine porque resultan auténticamente memorables, como cuando empezamos a ver las centrales del padre y la madre, o la de la vendedora de pizzas, o el chico que se enamora de Riley y hace que salten todas las alarmas 🙂

Del revés es una película que lanza continuos guiños al público adulto, pero sin dejar de lado en ningún momento a los niños, una película que con sinceridad no sé para quién está realmente destinada, aunque seguramente la respuesta es mucho más fácil: Es una película para todos.

Una película que hay que ver, una película que nos enseñará, y enseñará a los niños que la alegría es el motor fundamental de la vida, pero que son necesarios momentos de tristeza, y así veremos como surge la nostalgia que mezcla a partes iguales alegría y penas. Una película que pone en un lugar fundamental a la familia, como sostén fundamental de nuestras vidas. Imprescindible.

Aquí os dejo el trailer de la película:

[Cine] Del revés (Inside out)

[Libros] El todopoderos Shikaku, Naoko Tanigawa

Cuando algunos pensamos en literatura oriental, o más concretamente japonesa, lo primero que nos viene a la cabeza es Murakami. Reconozco que me gustan bastante sus libros, me gusta su estilo aunque hay unos determinados clichés que se repiten en sus obras y que en determinados momentos hacen que uno pase del disfrute a pensar en una cierta pedantería por parte del autor. Es por eso que no me gusta encasillar la literatura japonesa en el autor más conocido, que por otra parte además veo bastante occidentalizado, si sirve la palabra. Cuando me propusieron leer un libro de una pequeña editorial digital que se dedicaba a los libros japoneses me entusiasmó la idea…

Chidori Books es una curiosa editorial que publica sus libros en formato digital. Chidori Books nace de la unión de dos grandes pasiones: los libros y Japón, y según cuentan en su propia página web lo que intentan es aproximar el País del Sol Naciente a los lectores en lengua española, no solo a través de las más consagradas figuras literarias japonesas, sino también mediante autores desconocidos para el público occidental. Vaya en primer lugar el agradecimiento a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de El todopodero Shikaku, escrito por Naoko Tanigawa. No son demasiados los libros que he leído de autores orientales, pero ciertamente tienen un estilo peculiar, es una sensibilidad diferente, un ritmo al que nosotros no estamos acostumbrados…

El-todopoderoso-Shikaku_cover-web-428x600Título: El todopoderos Shikaku
Autora:
Naoko Tanigawa.

Traductor: Héctor Tortajada Bernal
ISBN: 978-84-943351-8-1 (epub)
Editorial:
Chidori Books
Fecha de publicación:
2015

Sinopsis: Shikaku es el dios del dinero. El culto a esta desconocida deidad se expande como la pólvora, pues si sus fieles lo invocan y se hacen con uno de sus talismanes a través de su página web, verán cómo sus riquezas se multiplican. Sus prodigios parecen auténticos, pero ¿existe de verdad Shikaku? ¿Quién o qué se oculta detrás de esta divinidad? ¿Cuál es el auténtico objetivo de su página web? Minami, sumida en la depresión desde que se divorciara hace diez años, será quien más se acerque a conocer la verdad que se esconde tras este nuevo culto en el Japón de hoy. 

Los distintos narradores de esta obra, en la que abundan las referencias a fenómenos culturales de masas (como las idol AKB48), a marcas comerciales y personajes populares muy conocidos o a desastres naturales tan tristemente memorables como el tsunami que arrasó la costa de Tōhoku en 2011, nos ofrecen una original puesta en escena para esta historia que fue galardonada en 2012 con el Premio Bungei y que, sin estar exenta de ciertas notas de humor y sarcasmo, invita a que reflexionemos sobre asuntos tan delicados como el valor que en la sociedad actual se otorga al dinero y a la religión.

Opinión personal: Posiblemente lo primero que me llamó la atención al comenzar con la lectura de El todopoderoso Shikaku fue el planteamiento de la obra, una narración en la que vamos pasando, sin solución de continuidad, de un narrador a otro, Minami, su padre, su hermana… Aún así la historia no pierde ritmo en ningún momento, algo muy de agradecer por mi parte, aunque en alguna ocasión haya tenido que pensar quién era el que nos estaba contando tal o cual reflexión.

Una historia actual, muy actual, en la que se mezclan dinero, religión, internet, depresiones, miedos…Un libro para pensar, pero también para disfrutar porque ciertamente aunque los temas son serios no faltan las pizcas de humor que condimentan la historia. No dejaré de señalar que en algún momento me encontraba realmente desubicado, imprescindibles las notas al pie por tanto para no perdernos en un mundo muchas veces desconocido.

Me ha gustado el planteamiento de la historia y la curiosa la visión que nos ofrece del dinero, un tema que sin ser tabú, posiblemente por el carácter de los japoneses nos puede llamar la atención en como está planteado. Así el haber realizado un donativo o no para los afectados por un tsunami o la cuantía del mismo terminan dando pie a una interesante trama que hasta final no veremos donde desemboca. Todos aceptamos la existencia de distintas religiones pero posiblemente la que más seguidores tiene, al menos en el mundo desarrollado es la de Shikaku, cosa distinta es si nos damos cuenta de las divinidades a las que seguimos.

Un historia interesante, para pensar, para reflexionar y alejada de lo que uno pensaba que se iba a encontrar. La recomiendo para todos aquellos que quieran dar una oportunidad a la literatura japonesa contemporánea.

No me quiero olvidar, finalmente, del trabajo que realizan los traductores de este tipo de obras, en este caso Héctor Tortajada Bernal, por eso también me gusta recalcar, como es el caso, cuando la editorial pone su nombre en la portada, algo más habitual en las pequeñas que en las grandes editoriales.

[Libros] El todopoderos Shikaku, Naoko Tanigawa