Día de la paz y la no violencia escolar

Hoy se celebra el día de la paz y la no violencia escolar un día en el que se celebra o intentamos celebrar un día en el colegio sin peleas que causen daños físicos,  ni insultando, porque eso también es violencia. Ya que tengo dos hermanas os voy a contar lo que han hecho en primero de infantil, primero de primaria y nosotros  en cuarto de primaria.

En primero de infantil: una pulsera de cartulina y la han decorado con puntitos,la han puesto una foto de  una paloma con una rama de oliva(símbolo de la paz ) y la han cerrado con .

En primero de primaria: han hecho mandalas y han pintado la palabra “PAZ”.

Y en cuarto de primaria: hemos visto un cuento de lo que seria para un niño vivir en guerra y hemos hecho dibujos sobre el cuento.

“PAZ Y AMOR”
Anuncios
Día de la paz y la no violencia escolar

Visita al Museo del Prado

Hoy he ido con mis padres y mis hermanas y unos amigos (Sevi, Cristina, Sandra, David, Miguel y María) a comer a Madrid y después hemos estado en el Museo del Prado y hemos visto muchos cuadros, por ejemplo La maja vestida y La maja desnuda de Goya.

También Los fusilamientos del 3 de mayo, que cuando actué por primera vez con la Cía. Sin Palabras era uno de los cuadros que representábamos y yo salía en él. En el cuadro al que van a fusilar se parece mucho a Dani Zoyo, que cuando actuamos hacía de la persona que iba a ser fusilada.
También he visto El jardín de las delicias, de El Bosco, que es un tríptico porque está dividido en tres partes, pero yo ya sabía que era un tríptico porque en mi libro de Religión viene una fotografía de un tríptico y explica lo que es. Me ha parecido muy bonito por la cantidad de colores.
El primero de los cuadros que hemos visto ha sido Las Meninas, que era un cuadro que conocía bastante porque mi abuela había hecho el cuadro en punto de cruz.
Visita al Museo del Prado

[Libros] Una vacante imprevista, J.K. Rowling

Cuando Paula y yo poníamos en marcha este blog no teníamos demasiado claro sobre qué cosas íbamos a escribir, pero recuerdo que en la presentación del mismo comentaba que entre otros temas hablaríamos de las lecturas que fuéramos haciendo. Lo dije pero hasta ahora sólo Paula ha escrito sobre un libro, así que hoy me toca a mi y esperemos que no sea la última vez.

Título original: The casual vacancy
Autora: J.K. Rowling.
Traducción: Gemma Rovira y Patricia Antón.
ISBN: 978-8498384925
Editorial: Publicaciones y Ediciones Salamandra S.A.
Páginas: 608
Fecha de publicación: 19 diciembre 2012
Precio: 21,85 euros (papel), 15,19 euros (formato electrónico).

Sinopsis: Con su plaza adoquinada y su antiquísima abadía, Pagford parece un típico pueblecito inglés, un lugar idílico en el que la vida transcurre con plácida tranquilidad. Sin embargo, sus habitantes están inmersos en una realidad muy diferente. Tras la conmoción causada por la súbita muerte de Barry Fairbrother, se desencadena una auténtica batalla en sordina por ocupar la vacante dejada por Barry en el concejo parroquial, donde se dirime el destino de una urbanización de dudosa legalidad. Y cuando la tensión hace aflorar una serie de conflictos latentes que involucran a todo el pueblo —hijos contra padres, pobres contra ricos, mujeres contra maridos, alumnos contra maestros—, la pasión, la hipocresía y, especialmente, los secretos que suelen anidar en una comunidad pequeña desempeñarán un papel decisivo en el futuro de Pagford. 

Una vacante imprevista es la última novela publicada por J.K. Rowling, autora de la famosísima saga de Harry Potter que ha vendido más de 400 millones de ejemplares y ha sido traducida a más de 65 idiomas.
Supongo que para la escritora inglesa no habrá sido nada fácil pasar de la saga de Harry Potter a escribir una novela como Una vacante imprevista, entiendo que además habría sido mucho menos arriesgado seguir escribiendo para el mismo tipo de público y no hacer un cambio de registro tan brusco, pero ya adelanto que a mí el libro me ha gustado mucho. En cualquier caso aquellos lectores que se acerquen a la novela buscando alguna similitud con las aventuras de Harry Potter y sus amigos probablemente saldrán muy decepcionados, porque parecidos no los hay ni por asomo.

La novela nos trae una historia dura, cruda en ocasiones (droga, violencia, marginalidad…), con ciertos toques de humor también, compleja, principalmente en sus comienzos, pero de un argumento simple a la vez. El elenco de protagonistas que aparecen a lo largo de la historia nos da cabida a todo tipo de personajes. Personajes a los que Rowling consigue sacar lo mejor y lo peor de cada uno y que son a mi entender lo mejor de toda la historia. No hay dos personajes iguales, y aunque una primera impresión puede hacerlos parecer ciertamente estereotipados lo cierto es que están muy logrados y aunque podemos sentir una cierta simpatía por alguno de ellos todos tienen su parte negativa que también los hace repulsivos hasta un cierto punto.

El inicio de la novela se puede hacer algo cuesta arriba porque van surgiendo personajes uno tras otro, sin demasiada relación aparente pese a  que parece evidente que todos ellos tienen muchas cosas en común. Rowling nos va desgranando metódicamente cómo es la vida de cada uno de los personajes, algunos de ellos magníficamente retratados, con sus miserias, sus lados oscuros pero es que además la autora nos permite entrar en su cabeza, en lo que piensan porque aunque la historia está narrada en tercera persona no son pocas las ocasiones en que Rowling permite a los personajes que nos muestren lo que en ese momento les bulle por la cabeza.

Según va avanzando la historia aumenta la sensación de estar atrapado por los personajes y el pueblo. Curioso también como Rowling trata algunos “asuntos” y nótese el entrecomillado de esa palabra en concreto. Al leer el libro me quedó un poco la sensación de que la escritora pretendía ponerse a la altura de algunos de los personajes, dejando muy claro la hipocresía que subyace a lo largo de toda la historia, el buenismo del que hacen gala algunos de los protagonistas, la falsedad, el intentar aparentar lo que no se es, el esconder lo que sí se es, el no querer ver lo que a las claras resulta evidente, el sí pero no al estado de bienestar, el poner por delante el propio interés dejando de lado las opiniones y sentimientos de los demás, aunque sean muy cercanos a nosotros… Impactante la imagen de niños y adolescentes que nos ofrece la historia, mostrando unas situaciones que probablemente no son demasiado ajenas y que aunque seguramente no queramos ver están mucho más cerca de lo que pensamos o nos gustaría.

Muy bueno el trabajo de la autora consiguiendo que todos los personajes que nos fue presentando al principio vayan cerrando su propia historia, justificándose aunque sea injustificable su actitud, no asumiendo ninguna culpa, pensando que los responsables son siempre los demás, algo que seguramente  les sirve a todos para tranquilizar unas conciencias no demasiado limpias.

En definitiva una historia que me ha gustado mucho, que recomiendo leer y que además puede hacer pensar y reflexionar. Una historia para adultos pero que seguramente a algunos adolescentes pueda sorprender amablemente.

[Libros] Una vacante imprevista, J.K. Rowling

De la educación se ha hecho ideología, y de la ideología, negocio

Arturo Pérez-Reverte es uno de esos personajes que caen bien o mal, pero no suele dejar indiferente. No sé si eso es bueno o malo, pero a mi al menos me gusta, aunque en ocasiones no coincida con sus opiniones.

Este domingo aparecía publicado en XlSemanal, revista del grupo Vocento, un artículo de Arturo Pérez-Reverte en su columna Patente de Corso, en el que trata el tema de los libros de texto, pero no en la vertiente habitual hablando del tema del precio, sino centrándose en su calidad, o mejor dicho en su falta de calidad.

Todo lleva mucho dibujito, mucha estampita, mucho colorín. Como envoltorio. Y dentro, unos textos escritos con desgana, sin criterio. Superficiales y sin sentido.

Es verdad que hoy los libros son mucho más bonitos que aquellos con los que estudiamos nosotros, pero seguramente no le falta razón a Pérez-Reverte en lo que comenta, aunque probablemente el problema tanto como en los libros pueda estar en unas leyes de educación que cambian cada dos por tres coincidiendo con los cambios en los que ostentan el poder en ese momento.

¿Cómo es posible que en todos estos años de democracia, con dos partidos alternándose en el poder, no se haya llegado a un pacto de Estado en materia de Educación? ¿Que cada intento de consenso nacional se haya abortado por la vileza política, la cobardía moral, la foto en prensa y el telediario? ¿Que todavía, en este país desmemoriado, absurdo y ruin, haya tontos que sostengan, sin despeinarse, que la actual generación es la más culta y mejor formada de nuestra historia?

Concluye Pérez-Reverte refiriéndose a la mercantilización en la que también se ha caído en el tema educativo, en los intereses económicos que son los que priman a la hora de tomar decisiones. Es triste, pero creo que muchos tenemos la sensación de que a los que gobiernan les importan más las ideas políticas de los unos y de los otros que los chavales que hoy están estudiando.

¿Quieren saber mi conclusión, con esos libros en la mano? ¿Lo que pienso al considerar que el conocimiento se renueva cada década, pero nuestros textos escolares cambian de año en año?… Pues que a ciertos editores y a quienes eligen esos libros para sus alumnos les importa un carajo la calidad. Todo es banalidad y nada es cultura. Para beneficio, naturalmente, de oportunistas y de golfos. De la educación se ha hecho ideología; y de la ideología, negocio. Vivimos un presente absurdo, sin pasado ni futuro: hemos rebajado la calidad de la enseñanza, y cada comunidad, cada colegio, cada taifa, hace lo que quiere. 

Supongo que en breve se nos intentará convencer con la cantinela del paso de los libros en papel a los libros electrónicos, pero a uno le queda la sensación de que lo único que va a suceder es que se van digitalizar libros para seguir haciendo lo que hasta ahora, con prácticamente los mismos protagonistas, intentando mantener el mismo negocio y posiblemente los mismos márgenes, pero en vez de papel lo veremos en la pantalla.

¿Interesará a los editores, a los libreros, o incluso a los propios colegios que haya cambios? ¿Tiene algún sentido crear y hacer comprar libros cada año? ¿Alguien se cree que hay motivos para renovar un libro de matemáticas cada poco tiempo?
Dejando a un lado el sentido económico no encuentro ningún otro.
Los tiempos están cambiando, cada vez más profesores comparten sus unidades didácticas, sus apuntes, sus ejercicios, su trabajo en el aula incluso, así que lo lógico sería que el coste por libro debiera ser mucho más bajo que el que hoy tiene, incluso tendiendo a cero en las versiones digitales.

Una última pregunta: ¿Algo impide que el libro de texto que se utilice en las aulas no pueda ser uno creado por un conjunto de profesores que ha decidido compartir su trabajo?

De la educación se ha hecho ideología, y de la ideología, negocio

Fresi-Esparrago 2012-2013

Durante las vacaciones de Navidad hemos estado jugando el Fresi-Esparrago.

Casi llegamos a la final, pero como perdimos contra Loyola de dos puntos no podíamos perder otro partido, el último antes de la final.

Si lo ganábamos jugaríamos la final contra Loyola y si lo perdíamos nos olvidábamos de la final, lo perdimos ese partido contra Somascos y ya nos olvidamos de la final. La final la jugó Somascos contra Loyola.
Mientras se jugaba el Fresi-Esparrago, Loyola jugo contra Somascos y Somascos gano de dos. Pero en la final Somascos perdió.

Pero los alevines del cole si llegaron a la final y quedaron campeones. Y mi hermana Celia también jugo por primera vez el Fresi-Esparrago y jugaron genial.

Fresi-Esparrago 2012-2013